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MEDICINA

Cosecha de óvulos inmaduros para fecundar 'in vitro'

Un paso mas hacia la vida humana iniciada en laboratorio

Los óvulos son como ordenadores para los disquetes-espermatozoides. Mientras que los espermatozoides son poco más que conjuntos de genes, los óvulos contienen además gran parte de la maquinaria que permite la lectura y utilización de esos genes. Y mientras que los espermatozoides se crean por millones, los óvulos se crean de tal manera que a los médicos les resulta difícil tratarlos. Pero una nueva técnica, ideada por el especialista Alan Trounson, ha abierto las puertas a una técnica de extracción de óvulos humanos más sencilla y menos arriesgada y costosa que los métodos actuales. La técnica de Trounson, de la Universidad Monash, en Clayton (Australia), es aún experimental, pero podría permitir a los investigadores recuperar más óvulos inmaduros y prescindir de los fármacos contra la esterilidad.Los especialistas en fecundación in vitro se han convertido en expertos en el manejo de espermatozoides y embriones (los congelan, los manipulan ... ), pero el óvulo humano sigue presentando exigencias irrenunciables y delicadísimas. Aunque los ovarios de una adolescente pueden contener hasta 250.000 óvulos, éstos se van perdiendo rápidamente con la edad. Normalmente, sólo uno de los óvulos es el elegido por la naturaleza para la maduración final y la ovulación de cada ciclo menstrual (una mujer puede tener unos 400 a lo largo de su vida).

Las clínicas que tratan la esterilidad inyectan a las mujeres rutinariamente grandes dosis de hormonas potencialmente nocivas para aumentar la producción de los óvulos, hasta la docena aproximadamente, en un mes dado; después, los médicos deben apresurarse a extraerlos en el estado justo de madurez, en el momento de mayor viabilidad.

Trounson, que ha dado a conocer la nueva técnica en la revista estadounidense Fertility & Sterility (el pasado mes de agosto), consiguió extraer óvulos de los ovarios de una mujer sin recurrir a la cirugía, cultivarlos en laboratorio durante 36 horas hasta que estuvieron maduros, fecundarlos y reimplantar uno, que se convirtió en un bebé nacido en enero de este año. Era la primera vez que se lograba.

Extraer los óvulos no fue nada fácil. Normalmente, el óvulo maduro humano flota dentro de un folículo, una especie de pequeña incubadora situada dentro del ovario y cuyo diámetro es de aproximadamente 1,5 centímetros. Con el procedimiento rutinario de fecundación in vitro, los médicos extraían el óvulo a través de la vagina guiándose por imágenes de ultrasonido.

Sin embargo, Trounson no podia hacerio porque la paciente sufría una afección conocida como ovarios poliquísticos, que impide a los folículos madurar por completo y que se da hasta en un 25% de las mujeres diagnosticadas como estériles. Tuvo que retirar óvulos inmaduros de los diminutos folículos (de dos a tres milímetros de diámetro). Con avanzadas técnicas de ultrasonidos, y después de practicar durante meses con óvulos de vaca, Trounson pudo extraerlos.

Sin traumas

La precisión de la técnica que permitió a Trounson extraer los óvulos inmaduros sin traumas para la mujer diferencia su trabajo de un experimento realizado anteriormente, en 1991, por K. Y. Cha y sus colegas del hospital Cha para mujeres de Seúl (Corea del Sur). Ellos extrajeron tejido de los ovarios de una mujer por medio de una operación quirúrgica y después retiraron y fecundaron cinco óvulos. Implantaron los embriones en el útero de una portadora y nacieron trillizos. Pero ningún investigador, ni el propio Cha, ha logrado repetir el procedimiento.Trounson ha empezado a extraer óvulos inmaduros de pacientes estériles que no han sido medicadas. De un máximo de aproximadamente 10 óvulos parcialmente maduros que se encuentran en el ovario durante el ciclo, en cada uno de sus intentos ha conseguido extraer seis o siete aparentemente en buen estado.Aunque parte de la técnica de Trounson depende de que los óvulos maduren en un medio de cultivo, él dice no entender el proceso. Ha madurado la mayoría de los óvulos con éxito en un medio biológico normal, y ahora está introduciendo variaciones en este medio para estudiar su efecto en la maduración.Otra importante área que, probablemente, puede cambiar drásticamente con la técnica de Trounson es la donación de óvulos. En EE UU, las clínicas de fecundación in vitro pagan 2.000 dólares por un solo óvulo, pero pocas mujeres están dispuestas a pasar por los inconvenientes de la estimulación de ovarios y por los efectos de la medicación con hormonas de fecundación.Extraer de un cuerpo óvulos inmaduros será sólo el principio. Si se pudieran congelar y almacenar indefinidamente óvulos o partes de los ovarios, las mujeres lograrían una especie de inmortalidad procreativa que ya tienen los hombres: mucho después de su muerte, las donantes de óvulos podrían legar su material genético. La congelación de, óvulos, además, permitirla su almacenamiento en previsión de, posteriores afecciones que pudiera sufrir la mujer.

. La congelación de óvulos puede estar a la vuelta de la esquina. Los investigadores llevan años congelando embriones, pero los óvulos son menos resistentes y el proceso de congelación pueden dañarlos. Los óvulos parecen correr más peligro cuando están completamente maduros. Martin Johnson, de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), ha alcanzado cotas de éxito en fecundaciones in vitro casi tan altas con óvulos congelados y descongelados como con óvulos no congelados. Y ha demostrado que el agente anticongelante sulfóxido de dimetilo apenas causa daños a los óvulos humanos. Su equipo ha iniciado experimentos para congelar óvulos humanos, descongelarlos, fertilizarlos e implantarlos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de octubre de 1994