MENUDA RUINA
Björn Borg ha acondicionado una mansión en el archipiélago de Estocolmo para residir con su nuevo amor, la norteamericana Kari Bernhardt, hija de un millonario y copropietaria de un restaurante en Huston (Texas). Ubicada en un lugar privilegiado, la casa tiene 400 metros cuadrados de planta, piscina, muelle privado y, por supuesto, una cancha de tenis. No está mal sobre todo si se tiene en cuenta que los abogados del ex campeón dicen que está en completa ruina económica. La casa la regaló Borg a sus padres en 1984 poco antes de que su imperio comercial fuera a la quiebra y recibiera demandas judiciales por varios millones de deudas impagadas. La policía fiscal lo persigue todavía por una deuda de ocho millones de coronas. Kari es la cuarta compañera del tenista que, evidentemente, tuvo mejor suerte con la raqueta que con las mujeres.-


























































