Pintó mi escalera
Después de 15 años en Vallecas Villa hemos podido huir de un bajo en el que vivimos durante todo este tiempo. En ese periodo hemos soportado: varios robos en el interior del vehículo -se lo han llevado tres veces-, nos han desvalijado la casa dos veces, me han cogido por el cuello por abrir la puerta al creer que iba a socorrer a un indigente, a mi hijo de 14 años le han robado y atemorizado a punta de navaja... Y lo hemos soportado sin que la policía apareciese, habiéndola llamado.También hemos soportado las roturas de litronas en el portal, el lanzamiento de escupitinajos -juego divertido- y hasta excrementos en la puerta.
Hartos de esta situación, nos cambiamos, nos fuimos a vivir a Madrid Sur, iba a ser el espejo de Madrid, ¿recuerdan?
Pues nada, nos embargamos, nos llenamos de letras, para salir del infierno, pero, sorpresita, a los nueve meses de vivir en nuestra nueva vivienda -en el último piso-, mi escalera vuelve a estar llena del juego divertido, de pintadas, colillas -a pesar de que tenemos contratada una empresa de limpieza.-
¡Socorro!, que alguien haga algo, siento que puedo salir un día y matar a alguien porque pinta en mi escalera, ya no aguanto más. Señor alcalde, ¿usted no iba a eliminar la delincuencia y la droga de las calles en el momento en que entrase a gobernar en Madrid?, pues empiece ya, buen hombre, o lo dejamos para las próximas elecciones.-


























































