Los oftalmólogos europeos consideran ilegal la actividad del buque-clínica ruso atracado en Gibraltar

La organización que agrupa a todos los oftalmólogos de la Unión Europa (UEMS) considera "ilegal" la actividad quirúrgica que se realiza desde hace un año en el barco ruso Pedro I atracado en aguas gibraltareñas, al que han acudido ya 20.000 pacientes, en su mayoría españoles. En una declaración firmada por unanimidad en la asamblea celebrada el pasado día 11 en Roma, -también por los representantes del Reino Unido- los especialistas afirman que se está operando sin títulos homologados y sin garantías para los ciudadanos frente a una posible mala práctica. Las denuncias han sido remitidas a la Comisión Europea y a los Estados miembros.David Oliva, portavoz de la clínica rusa, asegura que el barco realiza su actividad médica con todos los requisitos legales "por invitación de las autoridades gibraltareñas", a las que abonan en concepto de atraque unos cinco millones de pesetas al mes, además de los gastos correspondientes de agua y electricidad.

Los miembros de la Sociedad Española de Oftalmología vertieron ayer, en conferencia de prensa, duras acusaciones contra esta clínica flotante que depende del Instituto de Microcirugía Ocular de Moscú dirigido por el profesor Fiodorov. "Es una forma de extorsión pseudocientífica", dijeron y expusieron la contradicción de que esta clínica haya sido rechazada en otros países de la UE "y entre por la puerta falsa de Gibraltar".

Los oftalmólogos españoles no tiene constancia de que en esta clínica flotante se haya producido ningún caso de "catástrofe quirúrgica", pero consideran que en ella se está "embaucando" a los pacientes, con terapias milagrosas para enfermedades que no tienen curación y "tratamientos desproporcionado s para las dolencias que padecen". Igualmente denuncian que los procedimientos que se utilizan "están obsoletos". A estas conclusiones han llegado "por deducciones a través de los enfermos", según reconocieron.

Para el portavoz de la clínica rusa, tras estas denuncias "hay una cuestión de intereses de un grupo profesional que hasta ahora ha tenido el monopolio total de un servicio inédico". Oliva afirma que los cirujanos que asisten en la clínica tienen más de 15 años de experiencia. "Ni se ha hecho daño a nadie ni se hacen promesas. Los médicos rusos tienen desarrollado un método que en el caso de la retinosis pigmentaria (una enfermedad incurable) consigue frenar el proceso de deterioro". "Aquí no se opera a diestro y siniestro. A un 30% de las personas que han acudido se les ha desaconsejado el tratamiento", explica Oliva.

Los españoles proceden, en su gran mayoría, de consultas privadas. Muchos de ellos han sido deshauciados o simplemente pretenden librarse de las listas de espera. Una correción de miopía moderada, unas cuatro dioptrías, cuesta 250.000 pesetas, según el portavoz de la clínica.

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