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Mucho pino y poco bosque de ribera

Los ecologistas también discrepan de la selección vegetal del plan forestal del Gobierno de Leguina. En primer lugar, se sorprenden de que el proyecto verde no analice la regeneración _natural del suelo agrícola. En los cultivos abandonados, aseguran, rebrotarían de forma natural encinares, coscojares, quejigares y rebollares con sólo controlar el pastoreo, explica Santiago Martín Barajas, portavoz de Aedenat.En segundo lugar, Aedenat discute, la política de repoblación con coníferas (pinos) que planea la Agencia del Medio Ambiente (AMA) en las zonas de matorral degradado. Ello redunda en la reducción en la superficie total de frondosas en beneficio de los pinares.

"El plan es engañoso", asegura Martín Barajas. "Da a entender que se reduce la superficie de monte bajo para incrementar el monte alto cuando, en realidad, lo que se pretende es aumentar en,32.000 hectáreas la superficie total de coníferas". El portavoz de Aedenat manifiesta que sería más satisfactorio que se aumentaran estos- tres tipos de paisajes (matorrales, frondosas en monte bajo y frondosas en monte alto) en detrimento de los pinares.

"Nos están colgando los sambenitos de los antiguos criterios del Icona, pero, a nosotros, la madera ños da igual", replica Arturo Gonzalo Aizpiri, el director de la AMA, quien asegura que. el pinar es necesario por que la implantación directa de frondosas fracasa en un 85% de los casos.

Por último, los ecologistas se manifiestan indignados porque no se planea ninguna actuación sobre los bosques de ribera (fresnos, sauces, álamos ... ), "Queremos aumentar los bosques de galería", argumenta Gonzalo Aizpiri, "aunque están en zonas que competen a la Confederación Hidrográfica del Tajo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de julio de 1994