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Un empresario denuncía por agresión a los porteros de un local

El empresario madrileño V. H., de 41 años, todavía está ofuscado por lo que le sucedió la madrugada del pasado sábado. Esa noche había salido a tomar unas copas con su mujer y unos amigos del equipo publicitario de una emisora de radio. Recalaron en Masay, una discoteca de la calle de la Cruz. Todos menos él llevaban invitación. El pagó religiosamente las 1.000 pesetas de entrada. Hacia las 4.45 horas, V. H. y su mujer decidieron retirarse.Pero la noche se les iba a complicar dolorosamente. En el vestíbulo del establecimiento, los dos porteros del local -uno con coleta y otro rubio de pelo corto- le rociaron la cara con un pulverizador de autodefensa sin dar ningún tipo de explicaciones. V. H. cayó al suelo y le propinaron un contundente golpe de karate. V. H. recuerda atónito lo que ocurrió: "Yo trabajé hace anos en seguridad de locales nocturnos. Sé de qué va la cosa y tengo mucho respeto al trabajo de esos profesionales. Me levanté y les dije que quizá se habían equivocado de persona. Ellos me contestaron con otro golpe brutal. A mi mujer le dieron un empujón, la insultaron y le dijeron que tenía el culo muy gordo. Todavía alucino. Inmediatamente fuimos a poner una denuncia en la comisaría de la calle Luna. Allí estaban también dos hombres poniendo otra denuncia por algo similar que les había sucedido en la discoteca Bocaccio".

Al día siguiente, con el cuerpo magullado y un fuerte olor a gas, V. H. pasó reconocimiento médico en el Hospital Clínico. Tenía fracturadas las costillas y diversos hematomas musculares. El está acostumbrado a salir por la noche, pero le va a costar trabajo olvidarse de los hechos y de la indignación que todavía le embarga: "Sencillamente, pido profesionalidad a las personas que realizan esa labor. No se puede colocar de porteros en una discoteca a dos bestias, a dos asesinos. En muchos de esos locales, en vez de poner 'reservado el derecho de admisión', tendrían que advertir 'cuidado con el petro, cuidado con el loco'. Además, los sprays de autodefensa son ilegales".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 20 de junio de 1994