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La Junta de Andalucía dice que un industrial vasco absorber a la plantilla de Gillette

La Junta de Andalucía anunció ayer a la plantilla de Gillette en Sevilla que ya está comprometido el nuevo inversor que absorberá a los trabajadores afectados por el cierre de la fábrica de la multinacional en Sevilla. El director general de Industria del Gobierno andaluz, Julio Alba, ratificó que la decisión de clausurar la factoría es irrevocable, y que un inversor vasco, que será presentado el próximo martes, creará la anunciada nueva planta alternativa. El comité de empresa mostró su desconfianza sobre estos planes y mantuvo las movilizaciones convocadas para la tarde de ayer.

Las movilizaciones consistieron, básicamente, en un baño ya por la noche en el río Guadalquivir. Los trabajadores de Gillette también remojaron una pancarta flotante en la que se decía: "Con el agua al cuello". Según anunció ayer la Junta, un ingeniero industrial vasco, propietario de un grupo de siete empresas, levantará una nueva planta de fabricación de plásticos en Sevilla y será el encargado de asumir la plantilla que despedirá Gillette por el cierre de su fábrica. Éstas fueron las únicas pistas que dio ayer el responsable de Industria del Gobierno andaluz a los trabajadores de la filial de la multinacional norteamericana.

Los trabajadores informaron que el máximo responsable de Gillette, Alfred M. Zein, no compareció en la entrevista que la dirección celebró cón el representante de la Junta el miércoles pasado en Londres. En su lugar, asistieron el vicepresidente, Eduard Gillette, y el responsable de finanzas, Roland Loper. Ambos confirmaron que el cierre era parte de un plan quinquenal irrevocable y despreciaron el rechazo del Gobierno andaluz a los planes de la empresa.

Confirmada la inevitable clausura, la Junta ha intentado afianzar el compromiso de inversión alternativa prometida por la multinacional. Según el Gobierno, el plan de creación de una nueva empresa a cargo del industrial vasco está garantizado y el nuevo responsable del futuro de las instalaciones será presentado el martes en Sevilla. De hecho, la Junta ha llegado a prometer también aportaciones económicas para la consolidación de esta nueva planta.

Pese a todo, representantes de los trabajadores de la factoría protestaron frente al río Guadalquivir a su paso por Sevilla para demostrar, según dijo el presidente del comité de empresa, José Fernández Lara, "que se sigue con el agua al cuello". "Nos han anunciado una novia", comentó, "pero no la conocemos".

La planta de Gillette en Sevilla tiene 242 trabajadores de los que 38 podrían acogerse a jubilaciones anticipadas. Además, la multinacional ofrece una indemnización de casi 65 días por año trabajado, superior a la establecido legalmente. Con estas medidas, la plantilla quedará reducida a un número adecuado a las necesidades de la nueva planta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de junio de 1994

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