Vecinos de Hortaleza rechazan la instalación de ex drogadictos en un mercado cerrado

Mercado, polideportivo, centro cultural, cualquier cosa menos algo que huela a droga. El mercado de la calle de Carril del Conde (Hortaleza) lleva casi dos años cerrado porque, según los vecinos, fracasó el negocio. Ahora sólo queda una oficina de los servicios sociales del distrito. Algunos residentes en la zona han logrado que, de momento, la junta de distrito reconsidere la cesión del mercado a la Fundación Colón, que pretende instalar allí un centro de reinserción de toxicómanos. Y si no se les hace caso, se muestran decididos a llegar a los tribunales.

La entidad -que se presenta como una "institución benéfica con fines sociales dirigida al campo de la juventud y la mujer"- nació hace sólo tres meses. Propone crear talleres para impartir cursos de formación artesanal en los que tendrían cabida, entre otros hijos de victimas del terrorismo."Han mezclado churras con merinas", espeta Ramón Martínez, portavoz de los vecinos. "El problema no son los ex toxicómanos, sino el hecho de que los traficantes de droga no renuncian a sus clientes y les persiguen donde quiera que vayan", argumenta. "El barrio está lleno de cólegios", explica el portavoz, "y la Constitución avala la primacía de los derechos del niño sobre los de cualquier otro".

El presidente de la Fundación Colón, Ramón Moreno, replica que los cursos que se pretende ofrecer en el mercado van dirigidos a muchas personas diferentes. "También a ex-toxicómanos, por supuesto", añade: "Hemos hablado con Proyecto Hombre para que envíen aquí a aquellos chicos que ya han dejado la droga, ya no son drogodependientes y necesitan una formación para trabajar".

"El local hay que ocuparlo", proclama el concejal del distrito, Jorge Tapia, quien coincide con los vecinos en la escasa definición de los objetivos de la asociación. La junta de distrito acordó en el último pleno una comisión de trabajo para discutir el uso que se dará al mercado y en la que participarán representantes del PP, PSOE, IU y de los vecinos. "Si llegan a un acuerdo e incorporan gente del distrito, la idea puede prosperar", dice Tapia, quien afirma estar ilusionado por el proyecto de la Fundación Colón.

Al Ayuntamiento le interesa ceder el edificio a alguna asociación que lo gestione y así no le cueste ni un duro al municipio. "Buscaremos financiación si es necesario", dice Ramón Martínez; "además, la mejor forma de pagar el funcionamiento del local deportivo o cultural es alquilar las 70 u 80 plazas de garaje que tiene en el subterráneo el mercado".

La historia del mercado comienza hacia 1985, cuando el equipo de gobierno socialista en el Ayuntamiento lo construye. "A pesar de la oposición vecinal", matiza Tapia. "Al poco tiempo se comprobó que no vendían nada y los comerciantes fueron abandonando sus puestos en el mercado", recuerda. "Fue una cacicada, una obra megalomaniaca", prosigue el concejal. Para cerrar definitivamente el mercado, el Ayuntamiento pagó a los. comerciantes que quedaban entre 2,5 y 14 millones de pesetas.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS