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Con peluca y en yate

La imaginación popular no conoce límites. Bastó que las emisoras de radio comenzasen a difundir a primera hora de la mañana de ayer que el ex director general de la Guardia Civil se encontraba en paradero desconocido para que muchos ciudadanos creyesen encontrarse con Luis Roldán a la vuelta de cada esquina. En Galicia, el lugar donde presumiblemente se encontraba Roldán, según las declaraciones de su abogado, Gonzalo Casado, los medios de comunicación vivieron una jornada plagada de sobresaltos, en una especie de Quién sabe dónde.

Todos los ojos se dirigieron a Orense, ciudad natal de la actual esposa del ex director general, Blanca Rodríguez Porto. Algunos orensanos creyeron reconocerle en las inmediaciones del domicilio de sus suegros y a media tarde incluso se corrió la voz de que Roldán se había paseado a plena luz del día por un céntrico parque de la ciudad disfrazado con una peluca. Sin embargo, personas próximas a la familia de su esposa desmintieron los rumores y aseguraron que el antiguo responsable de la Guardia Civil no estaba en Orense.

En las Rías Bajas surgieron de todas partes improvisados detectives que trajeron de cabeza a los periodistas, afanosos por descubrir antes que nadie el paradero de Roldán. A mediodía, una persona llamó a una emisora de radio de Vigo para asegurar que le había visto abandonando un hotel de la ciudad. En la recepción del establecimiento nadie tenía la menor idea.

Poco después, otra emisora de Santiago también recibió la llamada de un hombre. El comunicante, muy nervioso, juró haber reconocido a Roldán subiendo a un yate, junto al chalé en las afueras de Vigo de un conocido político socialista local. Consultados los vecinos de la zona, nadie pudo confirmarlo. Casi a la misma hora, la periodista Encarna Sánchez afirmaba en su programa de la COPE que, según un oyente, Roldán se encontraba en Cádiz.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de abril de 1994