Margherita Bazzani
de 93 años, se casó ayer con el joven de 23 años Andrea Pezzoni, con quien convive desde hace dos años. Por fin, tras el revuelo levantado que les obligó a aplazar la boda prevista para el pasado día 18 de abril, la anciana Margherita pudo pronunciar ayer el sí, quiero ante Enrico Mozzoni, alcalde de Bardinetto, la pequeña localidad ligur donde nació la mujer. Margherita acudió a la alcaldía en un automóvil de gran cilindrada y con un ramo de rosas blancas y rojas en la mano. En medio de una nube de fotógrafos y cámaras de televisión, la pareja se prometió amor eterno. Terminada la ceremonia, Margherita, sonriendo, dijo que a partir de ahora era la señora Pezzoni. El joven esposo, traicionado por la emoción (lloró durante la boda), le deseo "un largo periodo de felicidad". La pareja ha aplazado el viaje de novios para el verano. Ahora, afirmaron, están muy ocupados.Margherita y Andrea decidieron casarse hace varios meses. Ella era viuda y el joven no mantiene relaciones con su familia desde hace años. La pareja vive en el mismo apartamento desde hace dos años. Los sobrinos de la flamante esposa, según amigos de Margherita. no aprobaban las relaciones amorosas y menos la boda. Al parecer, según las mismas fuentes, la anciana no mantiene buenas relaciones con sus familiares y no desea dejarles sus bienes. Ante la posibilidad de que detrás de la boda se escondiera el deseo del joven de apropiarse de los bienes de la anciana, Margherita fue sometida a un control psiquiátrico y los jueces de Turín abrieron una investigación, que dio resultado negativo. Los médicos han certificado que la anciana, muy pizpireta y con mentalidad muy juvenil, tiene su mente perfectamente lúcida.-


























































