Bocas cerradas en los pasillos del juzgado
El juicio contra el insumiso Javier Ocaña Sánchez provocó ayer la protesta de un grupo de jóvenes, que, con un esparadrapo en la boca, ocuparon los pasillos de los juzgados de la plaza de Castilla, en Madrid. Durante la vista, la titular del Juzgado de lo Penal número 24 ordenó desalojar la sala para evitar incidentes tras decidir rechazar las pruebas de la defensa. Por otra parte, el 3% de las solicitudes de objeción son rechazadas anualmente, según una respuesta del Gobierno a una pregunta del PP.


























































