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60 sesiones y casi seis meses para aclarar la tragedia

La sala Cero de la Audiencia de Madrid ha sido testigo de los terribles relatos descritos por los supervivientes ("se escuchaban gritos de debajo del asfalto", explicó uno) durante los casi seis meses y 60 sesiones consumidas para aclarar la tragedia que se cebó con Alcalá 20 el 17 de diciembre de 1983.En estos seis meses (el juicio se inició el pasado 4 de octubre) han desfilado ante el tribunal alrededor de 150 personas, testigos, supervivientes y policías, así como unos 20 peritos. El juicio se ha celebrado en la sala más grande de las existentes en este edificio judicial ubicado en la calle de Cartagena.

Además del tribunal, el estrado lo han formado el fiscal, una veintena de abogados de la acusación particular y siete letrados de la defensa. A pesar de estar entre los siete procesados, Emilio García Horcajo, ex concejal socialista de Seguridad, alegó su condición de abogado para eludir el banquillo de madera de los acusados. Ni él ni el también procesado y abogado Carlos Mendoza, copropietario del local, se han sentado junto al resto de los procesados. Ambos se colocaban sus togas y se ubicaban junto a los abogados defensores.

La presencia de familiares de las víctimas en el juicio, expresando su contrariedad o apoyo a lo que allí se decía, a veces en voz alta, ha sido otra de las notas destacadas de un juicio que ayer, 10 años después de la tragedia, quedó visto para sentencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de marzo de 1994