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Cantoblanco termina su impresionante Facultad de Derecho

Parecía que nunca se iba a construir. Durante años se habló de la edificación de una nueva sede para Derecho en la Universidad Autónoma, una facultad en la que este año se han matriculado 7.000 personas. Pero los alumnos se licenciaban sin ver ni un ladrillo colocado. Después de la larga espera, la facultad está casi terminada. El proyecto de la obra, que tiene un presupuesto de adjudicación de 1.883 millones de pesetas, comenzó a gestarse en el año 1976. "En un principio se iban construir sólo unas aulas. Hace tres años se aprobó esta facultad", recuerda Antonio Fernández Alba, el arquitecto autor del proyecto.El servicio de obras de la universidad espera que los trabajos finalicen el próximo mes de marzo y que los alumnos puedan mudarse el próximo curso.

20 aulas

La nueva facultad, cuya fachada es de ladrillo visto, cuenta con una superficie de 22.000 metros cuadrados distribuidos en cuatro plantas y un sótano. Un total de 3.960 metros se reparten en 20 aulas -cuatro con forma circular y 16 rectangulares, situadas en la segunda y baja planta-, donde se impartirán las clases a los 7.000 matriculados. El hecho de que la Autónoma estrene un nuevo centro para Derecho no significa que el año que viene se vaya a ampliar el número de plazas para los alumnos que aprueben la Selectividad. El número de estudiantes no se decide en función del espacio ni de los metros cuadrados, sino del profesorado que imparte las clases.El edificio cuenta con una gran biblioteca de cuatro plantas, que ocupa una superficie de 5.000 metros cuadrados, de los cuales 660 metros se destinarán al depósito de 500.000 volúmenes. Una escalera circular comunica los cuatro pisos de la biblioteca. Pero nadie se va a cansar en esta facultad subiendo escaleras, ya que 10 ascensores facilitan el acceso a las plantas.

El piso superior se destina a los profesores. Para ellos se han construido 100 despachos, rodeados de pequeños patios interiores con zonas ajardinadas.

El nuevo edificio no tendrá salón de actos. En cambio, una sala circular servirá para pronunciar conferencias y celebrar eventos. Además, ocho salas se destinan a seminarios, con un aforo de 50 alumnos cada una.

Pero, sin duda, la zona que más llama la atención es el gran vestíbulo con lucernario, en forma de patio central, con unos pilares de 15 metros de altura. "Es un ágora, una plaza pública, que servirá como centro de reunión para los universitarios", detalla Fernández Alba, quien asegura que este modelo se impone en las facultades europeas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de febrero de 1994