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En la sauna con Zhirinovski

El dirigente ultranacionalista suda en Eslovenia y vaticina que Rusia se moverá hacia el sur... por invitación

Sube el vapor, cae el sudor, parpadean los ojos, las palabras caen como un torrente. Mi entrevista con VIadímir Zhirinovski, el dirigente ultranacionalista que triunfó en las elecciones legislativas celebradas el pasado 12 de diciembre en Rusia, se celebra en una sauna. Fue su idea, no la mía. Mi grabadora se calienta más y más y Zhirinovski también se calienta cuando surge su tema favorito: la misión histórica de Rusia como pacificadora de sus vecinos del sur.De la sauna pasamos a la piscina, y luego al gimnasio de un lujoso hotel de Bled, en Eslovenia. Zhirinovski exhibe sus músculos ante los fotógrafos mientras pedalea en una bicicleta estática. Sólo calla cuando mete la cabeza bajo el agua.

Un joven esloveno que toma una sauna con su novia pone cara de alarma cuando Zhirinovski le dice que en la Rusia comunista las mujeres debían ser compartidas. Su alarma aumenta cuando el dirigente radical le abraza y le besa en los labios, al estilo eslavo, al tiempo que le recuerda que Rusia, no los habitantes de Eslovenia, fue la responsable de la independencia de esta antigua república yugoslava. Y pronostica que la República Checa perderá pronto a Moravia, que pasará a manos alemanas, de forma que "todo lo que quedará será Praga y unas cuantas cervecerías en las que se servirá bebida amarga". Y reacciona con energía contra algunos de sus acusadores: "Dicen que soy un fascista, que mastico cristales y otras mentiras. Quieren presentarme como un oso ruso".

Aún más: pronostica que las tropas rusas patrullarán por las costas del oceano índico antes de 10 años. "Rusia tiene una misión histórica con relación al sur", dice. Pero el avance se efectuará sólo tras la oportuna invitación, añade, con el objetivo de conservar la paz e impedir una serie de cruentas guerras regionales. "Será como una mujer que dice: 'Ven aquí, te quiero'. No será cuestión de agarrarla y romperle las bragas". También vaticina que Turquía intervendrá en el Cáucaso para defender a los azeríes contra los armenios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 31 de enero de 1994