Fiódorov se reune hoy con YeItsin para instarle a seguir con la reforma en Rusia

Agencias

Borís Fiódorov, ex ministro ruso de Finanzas, se reunirá hoy con el presidente Borís Yeltsin para tratar de convencerle de que no abandone el proceso de reformas económicas radicales. Fiódorov, un hombre clave en el Gabinete ruso, dimitió de su cargo por considerar que el Gobierno del primer ministro Víctor Chernomirdin intenta introducir medidas populistas que pueden acabar con el programa de reformas. "Las consecuencias de esto", añadió, "serían hiperinflación, mayor disminución del nivel de vida y caída del ahorro y de la inversión".Según Flódorov, las reformas impulsadas por Yegor Gaidar, quien también dimitió el pasado día 16 como primer vicejefe del Gobierno responsable de los asuntos económicos, amenazan con ser sustituidas por instrumentos de política económica incompatibles con la economía de mercado. Añadió que las posibilidades de reincorporarse al Gobierno son prácticamente nulas, pero afirmó que puede haber "sorpresas", ya que no ha dimitido oficialmente.

Desde su punto de vista, el presidente Yeltsin debe decidir si quiere un Gobierno que represente a los comunistas y a los conservadores con presencia en el Parlamento o un Ejecutivo comprometido a seguir "la política que el propio presidente ha promocionado durante los últimos dos años".

Borís Yeltsin se ha pronunciado últimamente a favor de continuar con las reformas, pero Chernomirdin y sus ministros han dejado claro que se desviarán de la línea seguida por Galdar, concentrada sobre todo en reducir drásticamente el gasto público.

Medidas correctoras

El portavoz del Gobierno ruso, Valentín Sergeyev, ya ha insinuado por dónde van a ir las cosas cuando el viernes, citando al primer ministro, dijo que el nuevo programa de reformas sólo contiene "elementos" de la economía de mercado occidental. La agencia Interfax también ha informado que los expertos de la oficina del viceprimer ministro, Oleg Soskovets, tienen instrucciones de preparar medidas "correctoras" del programa de reformas.El propio Chernomirdin mantiene que deben adoptarse medidas para detener el hundimiento de la producción, que puede conducir a un desempleo masivo y provocar disturbios sociales. El Gobierno tiene previsto gastar este año 9. 100 millones de dólares (1,3 billones de pesetas) en el sector agrícola, en profunda crisis.

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* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 23 de enero de 1994.

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