70 niños se pagan un viaje a Roma para cantar en Año Nuevo ante el Papa

El coro salió ayer hacia la capital italiana

Perfectamente uniformados, los 70 alumnos del colegio religioso Nuestra Señora del Recuerdo viajaron ayer a Roma. Allí este coro infantil, considerado el mejor de la capital, cantará en la misa que el Papa Juan Pablo Il oficiará en la basílica de San Pedro el día de Año Nuevo. Los niños, de edades comprendidas entre los 8 y los 14 años, participan en el Congreso de Niños Cantores que este año se celebra en Roma y que congrega a 9.000 pequeños cantores de todos los continentes. El viaje le cuesta a cada niño 50.000 pesetas.

Durante estos días, el revuelo ha sido total en el colegio Nuestra Señora del Recuerdo situado en el número 5 de la plaza del Duque de Pastrana. Los niños han ensayado su repertorio día tras día -siempre con su uniforme, de chaqueta azul, pantalón gris y polo blanco- durante media hora. Muchos han añadido a su vestuario una bufanda para resguardar sus gargantas del frío de estos días.

Al frente de todos ellos se encuentra César Sánchez, director de la escolanía, que con mano firme dirige el coro que fundó hace 34 años y por el que han pasado 1.000 pequeñas voces masculinas. Cesar Sánchez asegura que las voces de los niños son mejores que las de las niñas. "No es machismo, es la propia naturaleza, la voz de los niños es más armónica. Educar la voz de los niños es difícil porque cambia mucho y tienen que conservar el timbre", asegura Sánchez, que en Roma dirigirá las 26 canciones del programa de conciertos y 12 de su propio repertorio, como Fiesta en la aldea o Aleluya del Mesías. En el colegio Nuestra Señora del Recuerdo las clases de canto empiezan en preescolar y finalizan en el bachillerato.

Su primer viaje

Los niños cantores están nerviosos. En Roma les esperan cinco actuaciones, donde participan 700 estudiantes españoles. Para la mayoría es su primer viaje fuera de España. Unos van acompañados de sus padres y familiares. Otros, en cambio, estarán solos. "El viaje es muy caro y no me pueden acompañar, pero, por otro lado, voy a estar acompañado de mis amigos", asegura Juan Guerrero, de 12 años, estudiante de séptimo de EGB. El viaje les cuesta a los alumnos 50.000 pesetas, y a los padres, 125.000.A Andrés Calderón, de 13 años, estudiante de octavo de EGB, le hace ilusión porque va a compartir la habitación del hotel con su amigo Diego Casanova. "Así podemos jugar y pasárnoslo bien", asegura. Pedro Carro, de 12 años, alumno de séptimo de EGB, lleva tres años en el coro, viaja solo y no teme que la voz le falle el día de la actuación ante el Papa. "Si desafinamos no se va a notar nada porque con todos los que somos...", dice este "buen estudiante", según se declara. Quien sí lo ha tenido más difícil por los tres suspensos ha sido Luis de Pablo, de 12 años, alumno de séptimo de EGB. "Pero al final han accedido porque soy solista de bastantes canciones y ya no hay tiempo para que ensayen otros", dice. A su lado se encuentra Rodrigo Peña, de 10 años, estudiante de quinto de EGB, que confiesa que lo que más ilusión le hace del viaje es subir en un avión.

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