Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los socialistas vencen por mayoría en los grandes ayuntamientos de Portugal

El Partido Socialdemócrata (PSD) del primer ministro portugués, Anibal Cavaco Silva, ha sufrido una severa derrota en las elecciones municipales de ayer. Anunciada por los sondeos, la victoria de la izquierda, en general, y del Partido Socialista (PS), en particular, sobrepasó las expectativas y presagia un futuro difícil para el Gobierno de Lisboa. En la capital, en Oporto y en la mayoría de las grandes ciudades, los socialistas o coaliciones de izquierda vencieron por mayoría absoluta y mejoraron los resultados de los anteriores comicios municipales de 1989.

Con la misma distribución de los votos, el Partido Socialista conquistaría la mayoría de los escaños en el Ayuntamiento de Lisboa por primera vez en los 20 años de democracia. Sus dirigentes hablan de "victoria histórica" y de "cambio de mayoría" a nivel nacional. Los socialdemócratas reconocieron su derrota después de la divulgación de las primeras proyecciones, escasos minutos después del cierre de las urnas y sin esperar los resultados oficiales cuyo recuento iba a prolongarse hasta la madrugada de hoy.El PSD admitió que estos malos resultados son la consecuencia de la crisis económica y social que afecta a todos los países de la Unión Europea y que favorece a los partidos de oposición en detrimento de los partidos de Gobierno, pero subraya que Cavaco Silva tiene todavía dos años hasta el final de la legislatura para recuperar la confianza del electorado como aconteció en 1991.

La jornada electoral se desarrolló en un ambiente frío y gris, muy alejado de las tensiones y expectativas de las direcciones de los partidos. Las ejecutivas van a reunirse en los próximos días para estudiar los resultados y decidir sus planes para las elecciones europeas de la primavera.

Electorado urbano

Consciente del desgaste de ocho años de gobierno el Partido Socialdemócrata se había propuesto en estos comicios conquistar la mayoría de las 305 alcaldías del país, independientemente de su importancia y del número de votos conseguidos a escala nacional y este objetivo puede aún ser alcanzado, dado que las previsiones atribuyen entre 108 y 128 municipios al PSD frente a entre 110 a 125 al Partido Socialista. Sin embargo, el apoyo de las zonas rurales y de las pequeñas ciudades difícilmente compensará la pérdida del electorado urbano, en particular, el de la capital y el de Oporto, donde las previsiones otorgan cerca del 60% de los votos a los alcaldes socialistas Jorge Sampaio y Fernando Gomes, respectivamente.Una de las sorpresas de los comicios fue la disminución de la abstención que no era previsible en los sondeos ni, en consecuencia, de la escasa afluencia a las urnas durante la mañana de ayer. En Lisboa, el frío y la niebla llevaron a muchos electores a esperar a la tarde para votar y cerca de la mitad lo hizo en las dos últimas horas antes del cierre de los colegios.

La segunda sorpresa es la derrota del Centro Democrático y Social-Partido Popular (CDSPP), que prácticamente desaparece del mapa político portugués, a pesar de la campaña agresiva de su nuevo presidente, Manuel Monteiro, de 29 años, el más joven de los líderes políticos lusos. En Lisboa, cuya alcaldía gobernó durante 12 años en coalición con el PSID, el CDS-PP quedó reducido a las dimensiones de un grupúsculo.

El Partido Comunista conservará casi todas sus posiciones tradicionales del Alentejo y del cinturón industrial de Lisboa y Setúbal, mejorando los resultados de 1988 en el porcentaje de votos a escala nacional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 13 de diciembre de 1993

Más información

  • Severa derrota del partido de Cavaco