Evitar la anarquía nuclear
El fin de la guerra fría ha significado que la mayoría de los cálculos del equilibrio nuclear han tenido que ser arrojados por la ventana. Se hace necesaria ahora una nueva iniciativa de reducción de armamentos que tenga en cuenta los cambios dramáticos de los últimos tres años. El enfrentamiento entre las superpotencias ha dado paso a una serie de complejas rivalidades regionales.Aun cuando los dos primeros tratados de desarme START no han sido ratificados todavía, deberían darse los primeros pasos hacia un tercero, esta vez con participación de todos los países que posean este tipo de armamento. (...)
El recorte de fuerzas nucleares también fortalecería la adopción de una postura firme contra la proliferación nuclear. El llamamiento de Occidente a Ucrania para que entregue sus armas a Rusia tendrá menos consistencia mientras Francia y el Reino Unido sostengan que su fuerza nuclear es crucial para la defensa. Pero no basta con un tratado START III. (...) La mejor garantía de estabilidad consiste en ayudar a las antiguas repúblicas soviéticas a conseguir un equilibrio político y económico. (...)
La anarquía nuclear puede evitarse si las grandes potencias muestran su propio compromiso de desarme, en lugar de presionar a países como Ucrania para forzar la entrega de su armamento.
21 de noviembre


























































