Mendoza dice que provocar su marcha en la asamblea no soluciona nada

Ramón Mendoza aseguró ayer a EL PAÍS que, "aunque yo me vaya, el problema sigue siendo el mismo", en contestación a la postura adoptada por la Asociación para el Patrimonio del Real Madrid, que ha pedido el voto en contra a las propuestas presentadas por la directiva, que se debatirán mañana en asamblea extraordinaria. Mendoza solicitará a los compromisarios su respaldo para la obtención de un crédito de 3.500 millones de pesetas e informará de la evolución de los acuerdos con Dorna, que supondrán unos ingresos complementarios de 1.600 millones. La entidad madridista tiene que hacer frente a 3.500 millones que aún se adeudan de las obras del estadio Santiago Bernabéu, cuyo coste total fue de 5.500 millones.Mendoza y su directiva han realizado un llamamiento a los socios compromisarios para que acudan mañana a la asamblea ante la importancia de los temas a debatir. Para que el crédito pueda cursarse, la junta necesita al menos el respaldo de dos tercios de los presentes. La oposición asegura contar con 250 votos, que se opondrán a la petición, lo que significa que, para que ésta salga adelante, Mendoza necesita el respaldo de 750 votos. Estas cifras elevarían a 1.000 el número de asistentes a la sesión para que Mendoza pudiera sacar adelante la asamblea. Hace un mes, en la última asamblea ordinaria, asistieron 860 socios compromisarios. El récord en estas sesiones se produjo el año pasado, al reunir 981 votantes. El pesimismo cala en las filas de la junta directiva.

La no aprobación del crédito pondría al Real Madrid en una posición dramática, de suspensión de pagos en la práctica, situación que Mendoza definió con un eufemismo: "Nos dejarán sin poder pagar. Hace dos años, la asamblea nos dio autorización por unanimidad para construir un estadio y ahora hay que pagarlo. No se trata de un sí o no a Mendoza, sino de hacer frente a unas responsabilidades que se han adquirido"

El futuro

Mendoza ha desmentido que tenga intención de dejar su cargo en caso de que sus propuestas no prosperen; también que detrás de todo esté un intento de Banesto para que deje la presidencia: "El banco que nos va a dar el crédito no es Banesto. Desde hace un año y medio somos objeto de una campaña de difamación". Así, también ha precisado sobre su futuro: "Me iré cuando sea, pero no dejo ni heredero ni sucesor; eso sí, tengo mi voto y haré uso de él". En caso de no obtener la aprobación de la asamblea al crédito, Mendoza ha anunciado que se verá en la obligación de convocar otra, "y así hasta que se obtenga el refrendo".Por otro lado, la Comisión Nacional contra la Violencia ha remitido a los órganos competentes de la Federación Española de Fútbol, las declaraciones efectuadas por Ramón Mendoza en las que defendió al grupo ultrasur como aficionados del Real Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 19 de noviembre de 1993.

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