Argelia clausura los centros de detención administrativa de integristas en el Sáhara
Argelia ha clausurado los centros de detención administrativa para militantes y seguidores in tegristas abiertos hace cerca de dos años en diferentes puntos del país, especialmente en el Sáhara, en los que han estado detenidas miles de personas, según ha declarado el ministro de Justicia, Mohamed Teguía, con ocasión de la apertura del año judicial. Se estima que aún había varios centenares de argelinos en tales centros.
Los centros de internamiento administrativo en el Sáhara fueron abiertos por vez primera en junio de 1991 como consecuencia de los desórdenes públicos provocados por la huelga, general decretada por el Frente Islámico de Salvación (FIS) en todo el país para protestar por las leyes electorales. Meses más tarde, los centros fueron cerrados por decisión de Ali Harún, en aquella ocasión ministro de los Derechos Humanos, y actualmente miembro de la presidencia colegiada de la República o Alto Comité de Estado.Más tarde volvieron a abrirse, provocando de nuevo la protesta de las organizaciones nacionales e internacionales de defensa de los derechos humanos, que recordaban que nadie podía ser privado de libertad por una decisión administrativa y sin que se hubiera dictado previamente una resolución judicial definitiva en un juicio celebrado con plenas garantías. Ahora, según acaba de anunciar el ministro, los centros han sido definitivamente clausurados y los expedientes administrativos instruidos en relación a los arrestados pasados a las jurisdicción ordinaria.
El ministro de Justicia ha precisado, en las mismas declaraciones, que el número total de detenidos acusados de estar implicados en delitos de terrorismo no supera los 5.000. Un número bastante más reducido que el denunciado por determinados organismos y por portavoces del FIS que afirma que el número de arrestados supera los 25.000.
Las aclaraciones del ministro de Justicia se producen en pleno debate político, tras la liberación de los tres funcionarios franceses secuestrados por un comando integrista en el centro de Argel.


























































