La nuca del doctor Rivero
El juicio contra el Barbó ha suscitado una gran expectación. Más que por su implicación en el doble crimen del bar El Parador, muchos de los asistentes a la vista querían ayer ver de cerca al hombre al que la policía atribuyó en su día el tiro en la nuca que acabó con la vida del urólogo Eugenio Rivero cuando acababa de salir de su casa para comprar churros. Ataviado con una cazadora negra de cuero, el Barbó resultó ser un hombre de mirada fría, parco y seguro en sus palabras. Asistió a la vista, Antonio García-Pablos, abogado de la familia de Rivero.Este letrado ha decidido llevar ante un tribunal a El Barbó y al cirujano Dionisio Ballesteros. Sostiene que Ballesteros -el médico que operó de un cáncer al ex alcalde Enrique Tierno- pagó a El Barbó para que matase a Rivero por un asunto de celos. La fiscalía de Madrid no va apresentar cargos contra ninguno de los dos. No hay pruebas.


























































