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Tribuna

Un premio bien dado

Palentino como Ramón Carande, de ese viejo y hermoso lugar castellano que es Carrión de los Condes, la trayectoria profesional de Enrique Fuentes Quintana expresa inmejorablemente lo mucho que nuestra sociedad debe a un esforzado grupo de economistas, asimilables por edad y vivencias juveniles a los que en el plano de la creación literaria componen la generación del 50. Aquéllos, en efecto, han hecho una destacada contribución en dos frentes: en el académico, consolidando los estudios universitarios de Economía, y en el político, influyendo en decisiones claves de la Administración.Así, en primer término, con su trabajo como docentes y animadores de publicaciones especializadas -y son casi 10 las que E. F. Q. ha dirigido personalmente- han constituido un soporte fundamental para el arraigo y puesta al día de los estudios de economía, debiéndoseles no sólo la superación del dramático corte que también en este ámbito supuso la Guerra Civil, salvando del olvido a autores y obras, sino también la apertura de nuestras fronteras académicas.

En segundo lugar, con su labor de asesoramiento gubernamental, en ciertas ocasiones, y de creación de opinión, casi siempre, han participado de lleno en esos tres acontecimientos capitales de nuestra más reciente historia económica que son el Plan de Estabilización de 1959, los pactos de La Moncloa y la política de ajuste, y finalmente la adhesión a la CE, con todo el. proceso adaptativo que comporta.

Tres pasajes cruciales que E. F. Q. los vive desde posiciones bien relevantes: en 1959, al frente del servicio de estudios del entonces Ministerio de Comercio y dirigiendo Información Comercial Española; desde la vicepresidencia del Gobierno en aquel comprometido segundo semestre de 1977, cuando la suerte de la transición a la democracia estaba en juego y España concitó la atención internacional con los acuerdos que se firmaron en La Moncloa el 25 de octubre; en fin, desde el consejo del Banco de España y, sobre todo, desde esa puntual e influyente tribuna que forman Papeles de Economía Española y los estudios del FIES.

Trascendentes tareas colectivas, en suma, a las que E. F. Q. ha puesto su personal acento, hecho de una ejemplar combinación de competencia y entusiasmo, inspirándose, sin duda, en el exigente lema de que hablara uno de sus mejores maestros, Valentín Andrés Álvarez: "Trabajar con disciplina para vivir con libertad". Un prestigioso premio muy bien dado.

es catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Complutense.

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