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El Marsella, excluido de la Copa de Europa

El Comité Ejecutivo de la UEFA, reunido en Zúrich, decidió ayer la expulsión del Olímpico de Marsella de la edición 1993-1994 de la Copa de Europa. El equipo francés es el actual campeón, ganado el pasado mes de mayo ante el Milan. La decisión de la UEFA ha sido tomada después de escuchar a Jean-Fournet Fayard, presidente de la Federación Francesa de Fútbol (FFF), y Noél Le Grat, presidente de la Liga. La UEFA no ha querido esperar la decisión de la justicia penal ni aceptar el enésimo retraso de las autoridades deportivas francesas, que iban aplazando el castigar o no al Olímpico.

El conflicto tiene su origen en la victoria del Marsella en campo del Valenciennes, tres días antes de la final de la Copa de Europa. Tres jugadores del Valenciennes declararon haber sido contacta dos y sobornados por el director general del Olímpico, Jean-Pierre Bernés, que les hizo llegar 250.000 francos a través del jugador marsellés Eydelie. La UEFA ha descalificado al Olímpico "provisional y preven tivamente". Si los tribunales franceses llegasen a probar el grado de implicación de los directivos del club en casos de corrupción, entonces la suspensión podría hacerse extensiva a otras temporadas. Ahora la Federación tiene 48 horas para nombrar el sustituto del campeón francés.

El París Saint-Germain, segundo del campeonato, ha comunicado que "no quiere jugar en una competición para la que no se ha clasificado en el terreno de juego". El Auxerre, sexto clasificado, podría ser el hipotético beneficiado y tendría que jugar, el próximo 15 de septimbre, contra el AEK Atenas. Las consecuencias podrían trasladarse a los equipos españoles Tenerife y Valencia, que tienen que enfrentarse al Mónaco y Nantes en la primera eliminatoria de la Copa de la UEFA. Si la UEFA ordena" que el escalafón corra un puesto, los dos equipos españoles se que darían sin saber el nombre de sus rivales.

El presidente del Marsella, Bernard Tapie, declaraba hace pocos días que "si la UEFA no nos deja jugar la Copa de Europa, abandono el barco". Eso equivale a reclamar "entre 200 y 250 millones de francos, que es lo que he invertido en el Olímpico, que ahora estará en suspensión de pagos" La única forma de recuperar ese dinero es poner en venta toda la plantilla: los Futre, Boksic, Voeller, Boli, Stojkovic y Deschamps.

Graves consecuencias

El vicepresidente del Olímpico, Jean-Louis Levreau, dijo "tener miedo de las consecuencias catastróficas de la decisión de la UEFA". El problema económico es lo más grave: "el club no puede estar enchufado en transfusión permanente a la cuenta corriente de Bernard Tapie". Para Levreau todo es fruto de "una manipulación política que tenía por objetivo perjudicar a Tapie. Es una puñalada trapera y hay que preguntarse ¿a quien beneficia el crimen?". El presidente del Valenciennes, Michel Coencas, después de afirmar que les una gran desgracia para el fútbol francés", admitió sin embargo que "el dia de aquel partido pasaron cosas muy extrañas".Para el Marsella, el fallo de la UEFA llega en el peor momento: el mercado italiano, que estaba interesado en Boksic o Boli, ya está cerrado. Perder la participación en una competición europea equivale a quedarse sin el contrato millonario con la cadena privada TF1, establecido a cambio de retransmisiones televisivas y perder también los millones que aportan los patrocinadores. Para el delantero centro Rudi Voeller "resulta difícil creer que no vamos a jugar la Copa de Europa. Es muy grave para el club y para la ciudad". El defensa Casoni pinta el panorama así: "Todo explota, no hay, futuro, no hay Olímpico, no queda nada". Para el centrocampista Durand nada más exacto que la frase que resume el gran terror galo: "Es como si el cielo se desplomase sobre nuestras cabezas. Es muy triste. Y es muy grave para el porvenir del club, tanto en el plano deportivo como el financiero".

Existe una coincidencia sospechosa entre el drama que hoy vive el Olímpico y el que el vivió en 1982 el Standard belga, equipo que para poder enfrentarse al Barcelona en la mejores condiciones, compró a varios rivales de Waterscheid, recurso idéntico al que parece empleó el OM ante el Valenciennes para evitar lesiones que disminuyerán su potencial ante el Milán. La coincidencia se llama Raymond Goethals. En 1982 era el entrenador del Standard, en 1992 lo era del Marsella.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 7 de septiembre de 1993

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