El juez Bueren
ordenó ayer la detención de seis, ciudadanos británicos y un español a quienes se acusa de integrar una red dedicada al tráfico de hachís y anfetaminas entre el Reino Unido y España. Bueren puso en marcha esta operación policial tras ser interceptado un alijo de 300 kilos de droga en Gran Bretaña.


























































