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CARTAS AL DIRECTOR

Discriminaciones

" ...Un número apreciable de hombres y mujeres presentan distinto color de piel. No eligen su condición racial, ésta constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba... Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta...". Si leyésemos un párrafo así, no dudaríamos en calificarlo de humillante hacia aquellas personas que dice defender. Si supiéramos que un texto así se enseña en las escuelas, todos estaríamos de acuerdo en que sería anticonstitucional. Pues podemos estar tranquilos: este texto no existe. Afortunadamente, es sólo una paráfrasis del párrafo 2.358 del nuevo catecismo del cardenal Ratzinger, donde no se habla de discriminación racial, sino sólo de discriminación por orientación sexual. ¡Menos mal! Además, mientras que sea discriminación justa, estupendo, pues ya sabemos que "los actos homosexuales no pueden recibir aprobación en ningún caso". Y para que nadie- dude de que es perfectamente legítimo humillar a los jóvenes homosexuales desde las propias escuelas, el acuerdo 3, I, 1978, entre España y el Vaticano lo sustenta jurídicamente (eso sí, siempre que se haga dentro de la clase de religión). Bueno, yo creía que la Constitución protegía el derecho a la dignidad y al libre desarrollo de la personalidad en la educación. La Defensora del Pueblo en funciones no está de acuerdo. Lo siento. Óscar Wilde: ¡maricón!-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de agosto de 1993