Los renovadores de IU creen que Anguita impide cualquier posibilidad de consenso

Los renovadores de Izquierda Unida (IU), agrupados en la corriente Nueva Izquierda, consideran que el coordinador general de la formación, Julio Anguita, ha decidido apoyarse en los dirigentes más duros de la federación para impedir cualquier posibilidad de consenso entre los dos sectores. Dirigentes de Nueva Izquierda tienen claro que Anguita y sus fieles están trabajando de forma activa para provocar rupturas en la corriente y excluir a sus principales líderes, comenzando por Nicolás Sartorius.En una de las últimas reuniones de la dirección de Nueva Izquierda, sus dirigentes se mostraron convencidos, según varios de los asistentes, de que la dirección real de IU está ahora en manos de cuatro personas: Anguita, Francisco Frutos, su segundo en el PCE; y dos diputados comunistas andaluces: Felipe Alcaraz y Antonio Romero. Este núcleo, según el sector minoritario, se ha movilizado para que los posibles entendimientos o acuerdos que pueda haber entre mayoría y renovadores en las federaciones territoriales de IU no se trasladen a los órganos federales de la formación, donde la relación de fuerzas es de 60 a 40 en contra de los renovadores.

"El camino del tremendismo"

Nueva Izquierda está notablemente preocupada porque la estrategia de Anguita de oponerse frontalmente al pacto social y, por ende, "descalificar a los sindicatos", termine llevando a IU al aislamiento social. Anguita declaró recientemente que el pacto social le parecía "un mito sin contenido" y que era una fórmula en la que iban a salir perjudicados los trabajadores. Esta cuestión divide a mayoría y renovadores tanto como en su día pudo hacerlo el tratado de Maastricht.Francisco Palero, uno de los portavoces de Nueva Izquierda, declaró ayer a Europa Press que "por el camino del tremendismo y la descalificación sólo se aísla más a IU y se compite en la oposición con el PP. Por ese camino es muy difícil que se produzca el giro a la izquierda que IU propicia". Palero aludía así a las palabras de Anguita sobre las medidas del Gobierno para paliar la crisis, unas medidas que el coordinador de IU calificó de "una especie de golpe de Estado incruento".

Pablo Castellano, presidente del Pasoc y miembro de la, presidencia Federal de Izquierda Unida, se mostró ayer en declaraciones a la agencia Europa Press partidario de que se convoque cuanto antes la IV Asamblea Federal de IU para definir si esta fuerza es una coalición de partidos o sólo un partido. Castellano, como el resto de la dirección del Pasoc, se opone a que Nueva Izquierda se transforme en un único partido en su convención de septiembre, lo que llevaría aparejada la desaparición de la formación socialista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 08 de agosto de 1993.

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