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GUERRA EN LOS BALCANES

Los serbios de Bosnia ofrecen a la ONU el control de los montes que rodean Sarajevo

El líder radical serbio, Radovan Karadác, ha prometido a la ONU, "como gesto de buena voluntad" la entrega a los cascos azules de parte de los montes Igman y Bjelasnica. Los detalles se discutirán el lunes. Sobre el terreno, su general Ratko MIadic hace caso onúso: cava trincheras y concentra tropas en la carretera que va a Sarajevo, desde el Suroeste. La Armija (Ejército bosnio), apenas armada con fusiles, inició ayer un contraataque contra Igman conquistando una aldea en Malo Polje. En la cresta esperan miles de soldados serbios parapetados detrás de: la artillería y de los carros de combate.

Un día después de la conquista militar del monte Igman, Karadzic está dispuesto a realizar concesiones. El líder de los radicales serbios ha ofrecido ceder una parte de Igman y Bjelasnica, al control de las tropas de la Fuerza de Protección de las Naciones Unidas (Unprofor) y permitir el mantenimiento de dos rutas hacia la capital, una para el uso de los cascos azules y otra para el tráfico civil. Karadzic, de regreso a Pale, capital política de la autoproclamada República Serbia de Bosnia, declinó ser más explícito. "Hemos acordado [con Unprofór] abrir Sarajevo tan pronto como sea posible", dijo. La condición es que estos territorios permanezcan neutrales y no retornen a manos musulmanas.El general Ratko MIadic, brazo derecho de Karadzic, y que dirigió personalmente el asalto militar serbio al monte Igman, se reunirá hoy en un lugar no especilicado, que podría ser el aeropuerto de Sarajevo, bajo control de la ONU, con el general belga Francis Briquemont, comandante en jefe de Unprofor en Bosnia, para concretar los detalles.

La oferta serbia, definida por ellos mismos como un "gesto de buena voluntad", tiene por objetivo evitar el colapso de las negociaciones de Ginebra y se produce tras las presiones ejercidas en las últimas horas por los mediadores internacionales, Thorvald Stoltenberg y David Owen. El presidente bosnio, Alia lzetbegovic, ha vuelto a condicionar su regreso a la mesa de las negociaciones a una retirada serbia de estas dos montañas. La de Bjelasnica ha sido objeto de discusión a lo largo de toda la semana. A pesar de las promesas serbias de retirada, sus tropas no sólo no se han movido de ella sino que, el miércoles, tomaron la vecina y más- importante montaña de Igman.

Las negociaciones que estaba previsto se reanudasen hoy en Ginebra, quedaron anoche suspendidas hasta el lunes, según anunció John Mills, portavoz de los mediadores, infornia.- Dudas sobre Nfiadie

El general MIadic, que según algunos actúa fuera del control de Karadzic y, según otros, trabaja en perfecta sintonía con él, repartiéndose los papeles ante la comunidad internacional, ha ordenado a sus tropas cavar trincheras en las recién conquistadas tierras de Igman, como signo externo claro de sus intenciones. MIadic ha declarado que los serbios nunca se retiran de un territorio conquistado. Además, están concentrando soldados en las proximidades de la carretera entre Pazaric y Tarcin, que llega a Sarajevo por el suroeste.

La Armija bosnia, en un gesto más testimonial que efectivo, lanzó ayer un contraataque contra las posiciones serbias llegando a tomar el control de uña aldea en Malo Polje, en los alrededores de la ladera sur de Igman. Los serbios, por su parte, han renovado sus ataques contra el barrio de Zue, al noreste, que ha sido objeto de numerosas ofensivas en los últimos meses.

El coronel Jovan Divjiak, segundo jefe de la Armija, reconoció ayer que la pérdida de Igman es un hecho y que sus posibilidades de reacción son mínimas. Divjiak se quejó de la inexperiencia de muchas de sus tropas, ya que alrededor de 2.000 experimentados combatientes musulmanes fueron trasladados en los últimos días para reforzar los frentes de Bosnia central, y de la falta de armas efectivas para luchar contra tanques.

Los serbios aseguran que la conquista de Igman tiene como único objetivo el cierre de la ruta de suministros militares de la Armija y liberar a los barrios serbios próximos a Dobrinja de la presión bosnia. Un experto militar serbio afirma que desde Igman existen cinco kilómetros de campo abierto hasta Mojmilo, en Sarajevo, en el que la infantería musulmana es muy fuerte. Cualquier intento de avanzar sería una locura, dice. La situación de Sarajevo es, sin embargo, desesperada, según declaró ayer el representante de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Donald Acheson.Miedo en Prozor

En Bosnia central los combates no ceden pese a la oferta realiza da ayer por Izetbegovic de crear una nueva Bosnia reuniendo los territorios controlados por croa tas y musulmanes, inmediata mente rechazada desde Zagreb a través de la radio oficial. El Consejo de Defensa croata (HVO) ha bombardeado la localidad de Gorriji Vakuf, arrebatada por la Armija a los croatas, hace una semana. Las calles están vacías, pero los frentes de lucha se mantienen intactos. Mientras, el temor a los musulmanes se ha disparado en la vecina Prozor, cuyos habitantes temen ser conquistados en los próximos días. Fuentes croatas denuncian la existencia de más de cien mil refugiados procedentes de Bosnia central, A Prozor llegaron ayer sin novedad los 2.000 pacifistas, entre ellos varios españoles, que tratan de alcanzar Sarajevo por carretera. n la región de Krajina, donde soldados de la República de Croacia y rebeldes serbios pugnan por el control de Maslenica, se han reproducido los incidentes. Los serbios lanzaron ayer varias granadas de mortero contra los restos del puente, hundido el lunes. El ataque estuvo a punto de costar la vida a un grupo de observadores de la ONU. Los proyectiles cayeron a pocos metros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de agosto de 1993

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