HueIga y doblaje
Me pregunto hoy, 28 de julio de 1993, si eso que llaman democracia y derecho a hacer un huelga o no hacerla existirá.Y aunque ese derecho se traduzca tanto a huelguistas como a los que no lo son, cuando la violencia, aunque sea verbal, se hace presente hace que impere lo que de animal tenemos todos, digo todos, y no me excluyo.
Cada uno defiende sus derechos, los actores de doblaje, por un lado; los empresarios del sector, por otro; lo entiendo. Entiendo que dos meses de huelga son dos meses sin sueldo, dos meses de presión, lo entiendo, sí, entiendo; no es tan difícil, ¿no? Pero en esta historia también se ha metido a otro grupo de gente que se ve muy afectada, muy afectada, repito, por si alguien no lo ha leído o no se lo cree: somos los técnicos y personal administrativo de los estudios de doblaje, que nos jugamos el puesto.
Me decido a escribir para aclarar los comentarios que se han oído en el piquete informativo de los actores de doblaje el día 27 de julio a mediodía, que son: "Le hacéis el juego a los empresarios" y "me avergüenzo de mis compañeros técnicos que ayudan al esquirol", etcétera. ¿Pero de verdad se nos siente como compañeros? Lo dudo, de verdad; lo siento, lo dudo.
Lo de piquete informativo debe ser que no lo he entendido, porque si es insultar, jurar y amenazar a una persona que no está de acuerdo con la huelga, lo de informativo habría que cambiarlo. Yo no estoy ni en contra ni a favor de los empresarios, y ya que se nos ha incluido en una guerra que no es la nuestra y en la que estamos perdiendo, y mucho, por lo menos pido que se nos escuche y se respete el derecho a pensar como nos dé la gana. Deseo, como cualquier actor de doblaje y empresario, que esto acabe cuanto antes y sin violencia, porque se nos ha concedido, creo, el don de la inteligencia, que en eso somos superiores a los animales irracionales. Gracias.-


























































