Boris Yeltsin suaviza el 'decretazo' del rublo por el masivo rechazo popular
Borís Yeltsin anunció ayer, tras una reunión del Consejo de Seguridad ruso, una suavización de la reforma monetaria anunciada el pasado sábado por el banco central. La oposición del presidente del Parlamento, Ruslán Jasbulátov, y del ministro de Finanzas, Borís Fiódorov, así como el generalizado rechazo de una población que temía ver esfumarse sus ahorros, convencieron al presidente de que tenía que hacer algo para suavizar la medida.El decretazo condenaba a muerte a los billetes anteriores al 1 de enero de 1993 y fijaba un plazo, que concluía el 7 de agosto, para cambiarlos (hasta un máximo de 35.000 por persona) por los nuevos rubios. La cantidad se amplía ahora a 100.000 rubios, el plazo se extiende hasta el 31 de agosto, y los billetes de 10.000 rubios mantienen su validez, aunque sean de 1992.
La decisión del banco central parece un elemento más en la estrategia de enfrentamiento entre la presidencia rusa y la jefatura del Parlamento.
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