Milicianos croatas bloquean con minas el cuartel general de la ONU en Bosnia
El legionario español Francisco Jiménez Jurado, de 19 años, murió ayer en la localidad bosnia de Jablanica al disparársele el arma. La octava baja mortal de los cascos azules españoles en Bosnia se produjo mientras la situación para las fuerzas de la ONU en la zona continúa agravándose. Si los españoles tuvieron que retirarse a mediados de la pasada semana de Mostar para proteger sus vidas de las nada veladas amenazas croatas, ayer le tocó el turno al cuartel general de las fuerzas de la ONU en Kiseljak, en las inmediaciones de Sarajevo, que se convirtió en rehén de los croatas. El acceso al cuartel fue bloqueado con minas, camiones y vehículos militares. Era una réplica a la decisión de los musulmanes de cercar poco antes el cuartel de los cascos azules canadienses en Visoko, en el que se encuentran bloqueados dos altos mandos de las milicias croatas. En ambos casos, los sitiadores exigen la liberación de compañeros suyos para levantar el cerco.El legionario Jiménez murió "a consecuencia de un disparo que se produjo accidentalmente cuando. manipulaba su arma reglamentaria", según informó el Ministerio de Defensa en Madrid.
Este accidente prueba los riesgos a los que se exponen los cascos azules. Son los canadienses los que sufren ahora los resultados de una inocente invitación a croatas a celebrar la fiesta nacional de su país el pasado día 1. Esta iniciativa fue la que provocó de manera involuntaria el inicio de la cadena de asedios a las fuerzas internacionales, utilizadas ahora como rehenes por las fuerzas que combaten sobre el terreno, en medio de enfrentamientos cada vez más generalizados.
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