Dos tercios de los médicos de familia británicos dejarían la profesión
Las reformas emprendidas en los últimos tres años en la sanidad pública británica (National Health Service) ha deprimido de tal forma al sector médico que dos tercios de los médicos generales o de familia estarían dispuestos a dejar la profesión, según un estudio publicado ayer.De los, 5.405 doctores entrevistados por las revistas especializadas Hospital Doctor y Doctor, la mitad dice tener problemas de sueño y un 3% confiesa que incluso ha pensado en el suicidio. Muchos también alegan sufrir problemas conyugales y no desean que sus hijos elijan la medicina como profesión.
Los médicos se quejan de exceso de trabajo y tareas burocráticas, de salarios bajos, del comportamiento de ciertos pacientes, y de las decisiones "incomprensibles" de las autoridades sanitarias.
El redactor-jefe de la revista Hospital Doctor, Simon Warne, critica el círculo vicioso creado: por la creación de la carta del paciente -un libro de reclamaciones de los enfermos- y el exceso de trabajo de los médicos: "Los enfermos van a quejarse del sistema sanitario, pero no salen satisfechos de la consulta. La carta da poderes a los pacientes, pero no medios a los médicos".


























































