LA NUEVA LEGISLATURA

Roca: "Vamos a cometer un error histórico"

"Estamos a punto de cometer un error histórico". El secretario general de Convergència, Miquel Roca, rompía su silencio de dos semanas con esta contundente réplica a sus compañeros del comité ejecutivo del partido que se oponían al Gobierno de coalición. Roca habló en la reunión del lunes por la noche después de que lo hicieran la práctica totalidad de los 31 miembros de la ejecutiva. Tan sólo otros cinco de ellos se habían pronunciado durante las cuatro horas de reunión a favor de la oferta de coalición realizada por Felipe González. Jordi Pujol lo había hecho en contra, al igual que los consejeros Macià Alavedra y Josep María Cullell. Uno a uno, hasta una docena y media de dirigentes se habían alineado con Pujol.

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Ante la evidencia de que si se sometía a votación la oferta de González ganaría el no, Roca hizo una última propuesta que fue aprobada por unanimidad: preguntar al presidente del Gobierno en funciones si estaría dispuesto a asumir "íntegramente" el programa electoral de CiU. Tan sólo un compromiso de González en esta dirección permitiría continuar las negociaciones. Significaba imponer unas condiciones draconianas a los socialistas y en la práctica una negativa a la oferta del presidente. Ayer el comité de enlace entre Convergència Democrática y Unió Democrática vino a ratificar las duras condiciones impuestas la noche antes por la ejecutiva de CDC, ya que lo que se pide a González es que gobierne con el programa nacionalista y no con el socialista.La reunión del comité ejecutivo estuvo exenta de la tensión de sesiones precedentes. Miquel Roca, principal valedor del Gobierno de coalición, invocó la tradición del catalanismo político para pronosticar que el rechazo de la oferta supondría cometer "un grave error histórico" y que entrañaría graves daños para Cataluña y podría suponer un engaño a los electores de CiU. Discrepó asimismo de que se pueda comparar la etapa que ahora se abre con la de los primeros años dos la transición, cuando UCD gobernó en minoría.

Previamente, al constatar que su posición era minoritaria, Roca había apelado a la obligatoriedad, marcada en los estatutos del partido, de que el secretario general actúe siempre de acuerdo con el presidente, para adelantar que estaba de acuerdo con Pujol.

La posición de los dirigentes nacionalistas defensores de un Gobierno de coalición se reveló como ampliamente minoritaria después de las más de cuatro horas de la reunión del comité ejecutivo celebrada la noche del lunes. De hecho, la propuesta de González no ha modificado sustancialmente la correlación de fuerzas evidenciada durante la crisis que a raíz de las discrepancias entre Pujol y Roca vivió Convergéncia el pasado año.

Satisfecho, no convencido

Tampoco altera la posición de Pujol, que sigue defendiendo los pactos parlamentarios con los socialistas como único marco en que puede avanzar el diálogo con el PSOE, pese a que en la reunión del comité ejecutivo reconoció que salió satisfecho de su entrevista con González. De la satisfacción al convencimiento hay un largo trecho que el presidente catalán dejó claro que no había recorrido cuando reiteró sus recelos ante la política autonómica socialista y sus suspicacias ante la política económica que el nuevo Gobierno pueda llevar a cabo en la presente legislatura.

De los 31 miembros de- la ejecutiva de CDC, tan sólo seis defendieron abiertamente el lunes la opción del Gobierno de coalición, después de que Pujol diera paso a una extensa ronda de intervenciones. El hecho de que fuera Pujol el que forzara las intervenciones da una idea de hasta dónde quiso demostrar a Roca que el partido, al menos la ejecutiva, le respalda ampliamente en su posición de no ceder.

Además de Roca, apoyaron el Gobierno de coalición los diputados electos Joaquim Molins, Francesc Homs, Rafael Hinojosa y Josep López de Lerma, y el presidente de Barcelona ciudad, Víctor Vila. El hasta ahora portavoz de CiU en el Senado, Joaquim Ferrer, se mostró más favorable a la coalición, aunque dejando una duda en su exposición.

Otros dirigentes considerados afines a Roca, como el ex secretario de organización, Josep Caminal; el actual. titular de esta área, Enric Renau, y el responsable de la intercomarcal de Lérida, Estanis Felip, guardaron un soprendente silencio.

Dirigentes de Unió y de Convergència pronosticaban ayer que el presidente del Gobierno en funciones dará paso en la próxima reunión con Pujol a una segunda fase de conversaciones sobre la base de intentar acuerdos parlamentarios tras constatar que la respuesta nacionalista no es aceptable.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 22 de junio de 1993.

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