Nueve altos
funcionarios y hombres de negocios próximos al derrotado Partido Socialista (PS) francés se sentaron ayer en el banquillo de los acusados de un tribunal parisiense para responder de su participación en el llamado asunto Pechiney. En los días previos a su suicidio, Pierre Bérégovoy, ministro de Economía y Hacienda en el momento de los hechos, 1988, había expresado su temor a ser citado como testigo en este juicio.-


























































