Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El déficit de las autonomías fue del 1,02% del PIB en 1992, con una desviación muy inferior a la del Estado

Las comunidades autónomas cerraron 15,92 con un déficit acumulado del 1,02% del producto interior bruto (PIB), frente a una previsión del plan de convergencia del 0,97% del PIB, según anunció ayer el secretario de Estado de Hacienda, Antonio Zabalza. La desviación, de sólo cinco centésimas de PIB, que ha registrado el déficit de las autonomías es muy inferior al que se produjo en las administraciones públicas centrales, también en comparación con las previsiones del plan de convergencia. Según los datos de Hacienda, el déficit de las administraciones públicas centrales terminó 1992 con un déficit equivalente al 3,05% del PIB, frente al 2,86% que contemplaba el plan de convergencia.Se da la circunstancia de que Hacienda ha apuntado de forma reiterada en los últimos años a las administraciones territoriales -autonomías y corporaciones locales- a la hora de buscar responsables de los fuertes aumentos del déficit sobre las previsiones del Gobierno. Ayer, como último ejemplo, Zabalza afirmó que uno de los motivos por los que el déficit público dejó de disminuir en la última legislatura es "porque, desde 1988, las comunidades autónomas han incrementado sensiblemente su necesidad de financiación como consecuencia de unas políticas presupuestarias claramente expansivas". Zabalza, en un seminario organizado por FG Inversiones, añadió que tras el acuerdo alcanzado el 20 de enero de 1992 en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, las autonomías han reducido su déficit hasta el 1,02% del PIB en 1992.

El secretario de Estado añadió que las reducciones del déficit no podrán venir de nuevos aumentos de la presión fiscal sino de "una mejor asignación y control del gasto", que deberá pasar por "la modificación de los procedimientos de presupuestación, administración y control de las administraciones públicas".

Como ejemplo de un próximo ahorro de gasto público, Zabalza apuntó a los descensos de los tipos de interés que paga la deuda pública. Según los cálculos de Hacienda, por cada punto de bajada de los tipos de interés de la deuda, el Estado se ahorra 120.000 pesetas en un año, dado que la mayor parte de los títulos públicos son a corto plazo. El ahorro total por ese recorte es, según Zabalza, de entre 200.000 y 250.000 millones de pesetas.

La importancia de este ahorro se explica con otro dato. En los últimos 10 años, y con la información de Hacienda, el gasto público en España ha aumentado su peso en el PIB en siete puntos. Tres de esos siete puntos, es decir, cerca de la mitad, "se han dedicado a atender los intereses de la deuda".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de mayo de 1993