Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
GENTE

La longevidad de una búlgara

Atidzhe Alieva Starkova, que vive en la aldea Sinia Voda, en el noreste de Bulgaria, es la segunda mujer más anciana del mundo. Dentro de unos días cumplirá 118 años. Aunque, según el diario Trud, es la persona más vieja de Europa, el pasado 21 de febrero cumplió esa edad la francesa Jeanne Calment, que nació en Arlés, en el sur de Francia en tiempos de la III República, siendo presidente el mariscal MacMahon.Atidzhe pertenece a la numerosa categoría de búlgaros convertidos a la religión mahometana, durante los cinco siglos de dominación turca, pero sin perder su idioma búlgaro. Nació el 12 de mayo de 1875 en la aldea de Chereshovo, provincia de Sofía, pero durante su larga vida se ha trasladado dos veces, se ha casado también dos veces y ha criado cuatro hijos. Toda la vida ha trabajado en el campo, desde la madrugada hasta la noche, pero jamás ha tenido un horario fijo.

Mientras para la anciana francesa el secreto de su longevidad eran la herencia vital, la vida sana, el desahogo familiar y la alegría, se fumaba hasta hace un año dos cigarrillos diarios y sólo a los 117 años aceptó disminuir su consumición de oporto, a Atidzhe le resulta dificil explicar la fórmula de su longevidad, pues ha tenido una vida normal y ha comido todo lo que le daba la gana, menos pescado, que jamás le ha gustado. Hasta el otoño pasado ha seguido trabajando con el azadón, pero ahora le es ya difícil hasta salir al banco de enfrente de su casa para conversar con las vecinas.

Durante los últimos meses, por primera vez en su vida, está tomando pastillas para aliviar el dolor de estómago. Atidzhe Starkova celebrará su 118º cumpleaños junto con sus hijos y sus numerosos nietos y biznietos.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de mayo de 1993