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Benvenuto, en dificultades para renovar el arruinado Partido Socialista Italiano

Giorgio Benvenuto se mantiene como secretario del Partido Socialista Italiano (PSI). Pero el comunicado final de la reunión de la secretaria general celebrada el martes, en la que presentó un drástico programa de renovación y amenazó con dimitir si su plan no era aprobado, indica que sus propuestas sólo han sido mínimamente aceptadas. Benvenuto tendrá enormes dificultades para renovar un partido destruido por las investigaciones judiciales sobre corrupción y, paradójicamente, por problemas económicos. El propio secretario general reconoció que el PSI está arruinado.

Pasillos desiertos en un edificio del centro de Roma que antes era tan concurrido como la central de un gran banco; teléfonos cortados por falta de pago en unos despachos donde hace pocos meses funcionaban 40 celulares y un barullo de secretarias reservaba vuelos internacionales con la misma facilidad con que se pedían taxis. Hoy, quien no llega a pie recurre si puede al Vespino, porque ni siquiera un taxi paga ya el partido. Los 140 asalariados de la sede central del PSI en Roma llevan tres meses sin ver sus sueldos, y lo mismo ocurre con casi 70 empleados del diario socialista oficial Avanti. "Yo no pretendo acusar a nadie, pero la verdad es que aquí, donde nunca fue un problema el dinero, no hemos encontrado más que deudas. El PSI debe 200.000 millones de liras (unos 15.000 millones de pesetas), sin ,contar las deudas de las federaciones. Legalmente, no podemos declarar la quiebra ni la suspensión de pagos y, dado el ambiente que hay en el país, no parece posible negociar una solución política con los bancos", afirma un portavoz de la nueva dirección del partido.

La federación de Livorno, como otras que tienen patrimonio, ha decidido la venta de su sede, que fue comprada "con el sudor de los estibadores del puerto" en los tiempos heroicos, añade el portavoz. Mientras tanto, el ex ministro de Exteriores Gianni De Michelis, ayer todavía de la secretaría del PSI, conserva su suite en un hotel de cuatro estrellas próximo a la sede del partido. Del mismo modo que el ex líder Bettino Craxi mantiene a su servicio un ático en otro hotel romano de lujo. Son gastos, estos últimos, a cargo de sus beneficiarios y que no gravan los presupuestos del PSI. Pero la situación recuerda las quiebras empresariales, cuando sólo afloran las deudas y el dinero negro tiende a quedarse en su escondite.

'Plan de guerra'

En ese panomara expuso Benvenuto su plan de guerra a la secretaría el pasado martes, tras afirmar que "la línea craxiana ha resultado irremediablemente derrotada" y constatar la existencia de "sordas resistencias al cambio".De los 37 miembros que integran la secretaría socialista, 17 tienen cuestiones judiciales pendientes. De ahí que Benvenuto pidiera la posibilidad de suspender de militancia y de las instituciones a todos los investigados, junto al acuerdo de reformar la inmunidad parlamentaria y de votar a favor de todas las autorizaciones de procesamiento. El secretario pedía además plenos poderes para reformar el PSI y preparar una asamblea constituyente que, el próximo junio, debería abrir el PSI a nuevas alianzas programáticas y acordar el cambio de nombre y el emblema del partido.

De todo esto, el breve comunicado de compromiso aprobade, en la madrugada de ayer, tras duras discusiones, sólo recoge "la decisión de los compañeros sujetos a investigaciones judiciales de autosuspenderse de los órganos directivos nacionales" -una limitación que ayer mismo provocó ya polémicas sobre quién dimite y quién no- y el compromiso de reformar la inmunidad parlamentaria.

El cambio de nombre y emblema ni se menciona, y la organización de la "convención nacional" de junio -no de la "asamblea constituyente" que quería Benvenuto- no será competencia del secretario, sino de la dirección del PSI. Este órgano, en el que todavía figura Craxi, será convocado "lo antes posible" para dar inicio a la autodepuración de los investigados.

En una rueda de prensa en la que reiteró su negativa a la integración del PSI en el Partido Democrático de la Izquierda (PDS), Giorgio Benvenuto tuvo lógicas dificultades para presentar la reunión del martes como un éxito.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de mayo de 1993

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