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El secreto de los "culebrones"

Expertos en comunicación se reúnen en Barcelona para estudiar las telenovelas

"Todos los partidos de fútbol consisten en ver a 22 hombres que golpean una pelota, pero los partidos de fútbol no son todos iguales. Eso ocurre exactamente con las telenovelas". Así justifica el autor de La dama de rosa, José Ignacio Cabrujas, el éxito que han obtenido las telenovelas latinoamericanas. ¿Por qué los culebrones llegan a alcanzar un índice de audiencia elevado? Una veintena de expertos en la materia intentaron contestar esta pregunta. en las Primeras jornadas sobre la telenovela latinoamericana, que se han celebrado en Barcelona.

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La buena aceptación de las telenovelas estriba en que apelan a los sentimientos. Lágrimas, amor, engaños, peleas, reconciliaciones y paternidades dudosas se combinan para dar forma a un producto televisivo creado para el consumo masivo de las amas de casa mayores de 30 años. Pero lo cierto es que los seriales han conseguido llamar la atención de comunicólogos, sociólogos y publicistas por la, audiencia que consiguen arrastrar. Más de 20 expertos se han reunido en unas jornadas celebradas en la Universidad Autónoma de Barcelona.En España, la emisión de Cristal -que programó Televisión Española (TVE)- supuso un hecho insólito: mantener en algunos momentos a más de nueve millones de personas ante el televisor para seguir las vicisitudes de la protagonista. Éste fue el punto de partida para el estudio del éxito de las telenovelas latinoamericanas en España. El fenómeno no pasó inadvertido, incluso se convirtió en uno de los titulares del Telediario de TVE-1: 'Hoy finaliza Cristal'.

Las televisiones públicas y privadas, que ya habían incorporado la franja matinal a su programación, necesitaban rellenar horas a un coste bajo. Ya que ninguna era capaz de generar tantas horas de producción, se optó por una solución fácil y golosa: la emisión de telenovelas latinoamericanas. Televisión Española adquirió Cristal en 1987, "al parecer por un precio cercano a los 750.000 dólares, lo que cuatro años antes había costado 200.000 dólares en producción. El precio de venta puede ser, pues, de hasta más de cuatro veces el coste, y puede: suponer una facturación de hasta más de 15 veces el valor pagado por la telenovela", explica Luis Adolfo Rojas Vera, profesor de la Universidad venezolana de Zulia, en su publicación La telenovela venezolana: El éxito de un negocio comunicacional. A pesar de que las telenovelas en España ya no tienen el éxito de hace dos temporadas, las cadenas siguen apostando por este tipo de producciones, que mantienen un buen nivel de audiencia en sus franjas horarias, y actualmente se emiten más de una docena de culebrones.

Interés creciente

El término culebrón, cuya aparición se atribuye a los críticos televisivos, tiene su origen en los espectadores venezolanos. Las telenovelas, al incluir cortes publicitarios y ofrecerse a diario, tienen que mantener un ritmo de interés creciente. Momentos antes de que se llegue al punto culminante de la acción, se finaliza el capítulo o se da paso a la publicidad; si la trama se representase en un gráfico, éste no sería lineal, sino similar a una culebra. Esta llamada de atención que retiene al telespectador fue comparada por los venezolanos a una picadura de curiosidad, a la picadura de una culebra. De ahí salió el término culebrón.El éxito de las telenovelas venezolanas, en detrimento de las brasileñas, según los estudiosos venezolanos, se debe a su capacidad para crear una fórmula secreta de fácil decodificación basada, fundamentalmente, en los diálogos. Los brasileños tienen una estética más cercana a la cinematográfica, tratan una temática distinta, menos llorona, y tienen un coste adicional de doblaje.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de mayo de 1993