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6 DE JUNIO, ELECCIONES LEGISLATIVAS

Martín Villa advirtió ayer a Juan Hormaechea que "quien rompe, paga"

JUAN G. IBÁÑEZ / JESÚS DELGADO, Rodolfo Martín Villa advirtió ayer a Juan Hormaechea, presidente de Cantabria, que la opinión pública siempre condena al que rompe un partido, y que, en todo caso, "el que rompe, paga". En una conversación de varias horas de duración, en Madrid, Martín Villa intentó persuadir, al parecer con escaso éxito, al presidente cántabro para que no presente en estas elecciones a su antiguo partido, la Unión para el Progreso de Cantabria (UPCA), y para que él personalmente no encabece una lista de UPCA para el Senado.

Hormaechea se mostró dispuesto a presentar no sólo su candidatura para el Senado, sino también a formalizar una candidatura de UPCA en las elecciones para el Congreso. El presidente cántabro pretende convertirse en senador para evitar ser juzgado por prevaricación por el Tribunal Superior de Cantabria, ya que su condición de parlamentario nacional llevaría al Tribunal Supremo el procesamiento al que se halla sometido.Hormaechea recibió ayer la confirmación de que si se presenta a las elecciones, al frente de una lista de su antiguo partido, quedará inmediatamente excluido del Partido Popular. Martín Villa, en quien José María Aznar ha delegado para abordar los conflictos con Hormaechea, indicó ayer a éste que lo más grave de su concurrencia a las elecciones no sería el perjuicio electoral que ocasionaría al PP, sino su incumplimiento de un pacto. En el verano de 1991, Hormaechea obtuvo el apoyo, imprescindible, del PP para ser elegido en el parlamento autonómico presidente de Cantabria, a cambio de disolver su partido, la UPCA, e integrar a sus miembros en el PP.

Castigo político

Martín Villa defendió ese acuerdo, en el que intervino como mediador, por cuanto combatía la proliferación de grupos regionalistas que drenan el electorado del PP. Ayer, tras haber conversado con Hormaechea, comentó a personas de su confianza que había advertido al presidente cántabro de que "la sociedad condena a quienes rompen un partido", con independencia de que él personalmente prefiera que Hormaechea no se haga acreedor de un castigo político.

Más vehementes, otros dirigentes populares sostienen que si Hormaechea se autoexcluye, el PP se quitaría un peso de encima. Estos dirigentes, entre lo que se encuentra el secretario general, Francisco Álvarez Cascos están convencidos de que la estrategia de Hormaechea consiste en evitar que el Partido Popular

arraigue electoralmente en Cantabria. En la medida en que ese propósito se convierta en realidad, el PP dependerá de los votos de Hormaechea, y de los caprichos de éste, arguyen.

En esta ocasión, los populares aseguran estar tranquilos porque las previsiones les auguran unos "buenos resultados". E incluso han hecho llegar al presidente cántabro el mensaje de que si se presenta como candidato a senador, el PP utilizará artillería pesada contra él.

El secretario general del PSOE de Cantabria, Jaime Blanco, afirmó ayer en un mitin que "quien más teme que Juan Hormaechea se presente a las elecciones es José María Aznar, no el PSOE", ya que, según él, no queda PP en Cantabria, porque sus parlamentarios a quien obedecen es a Hormaechea. La afirmación está relacionada con el hecho de que lo diputados autonómicos del PP y de UPCA acaban de aprobar, enlos términos propuestos por Hormaechea, los presupuestos de Cantabria para 1993.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de mayo de 1993

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