La ruina en danza

La principal academia de baile flamenco de Madrid sufre la amenaza de la piqueta

JUAN CARLOS SANZ, Y un, dos, vuelta. El taconeo por alegrías, las castañuelas, repiquetean desde hace 30 años en el caserón de la calle del Amor de Dios, 4. Antes vivía allí un obispo. Hoy el portalón apuntalado que da paso a la academia de baile español de Juan María Bourio es una invitación al traspié. En la misma sala donde Carlos Saura rodó algunas escenas de Carmen, las vetas de humedad ennegrecen las paredes. Los bomberos tuvieron que correr mucho el año pasado; un muro que se venía abajo. El Ayuntamiento se ha gastado tres cuartos de millón en frenar el avance de las grietas en una casa que ha tenido tres dueños en tres años. Pero nadie para la ruina.

Es una más de las amenazas que pesan sobre el patrimonio histórico de Madrid: 220 monumentos y 8.000 edificios catalogados, como éste de Amo de Dios, entre el ajetreo de Antón Martín y el bullicio de Huertas. Claro que, en vez de viejas inquilinas con rentas d antes del decreto Boyer, por aquí pasan bailarinas con una sonrisa. También se ven tipos muy estirados cuando danzan Ante el espejo, una japonesa cruza los brazos y echa la cabe za atrás. Rika, de 28 años, baila sola. "Baile español", balbucea llevándose la mano al pecho, "muy cerca de mi sentimiento".Los pasos de Gades

Cuando Antonio y Rosario de jaron de formar pareja artística, hace 31 años, Juan María Bourio se mudó desde la calle de la Montera a Amor de Dios. Allí dio Antonio Gades sus primeros pasos de danza. Ahora 26 profesores marcan el ritmo de 600 alumnos en los 12 salo nes de la escuela Amor de Dios -"centro coreográfico" matiza Bourio, de 76 años, todavía soltero-. Vendió su piso de la plaza de Oriente y se fue a vivir a un anejo de la academia, en tre grabados antiguos y tulipas. Recuerda cómo el caserón -edificio protegido, ni las paredes maestras se pueden tocar ha cambiado de manos tres veces en tres años, cada vez más deteriorado. "Se atasca ban las tuberías y nadie tapaba las filtraciones; para mí sería mejor retirarme" se queja.

Los puntales de madera son la primera visión que ofrece el portal de Amor de Dios. Por los pasillos de la escuela de danza también hay vigas de refuerzo. Y, sin embargo, nadie se ha atrevido con un expediente de declaración de ruina. "Me han llegado a ofrecer otra vivienda y 250.000 pesetas al mes durante una temporada para que desaloje la escuela, pero esto es mi vida" repite. Ante la emergencia, dispuso unas tablas en el zaguán para que alumnos y visitantes no se quiebren una pierna. Javier Martín, de 20 años, y Yolanda Reyes, de 22, como Antonio y Rosario, forman pareja artística. Ensayan cuatro horas al día. "¿Otro trabajo más cómodo? ¡Qué va!, si mi pasión es ésta" proclama Javier; tensado el cuello, una pierna adelantada. Con 32 temporadas de bailes, Paco Romero, de 51 años, sigue dando clase en Amor de Dios a una docena de alumnas. "Si nos cierran esto, ¿adónde nos vamosT', inquiere.La anciana heredera del doctor Castelo vendió hace dos años la finca a la firma Alrevisa, que la revendió a la compañía Metal Trade el pasado mes de marzo. La gerente de esta última firma reconoce que el edificio "llene problemas de estructura". También alerta de un grave riesgo: la concentración de bailarines en la academia. "Es un edificio singular", agrega, "queremos rehabilitarlo, pero antes los inquilinos tienen que irse. ¿Cómo vamos a reparar la casa con tanta gente?".

-¿Y después de la reforma?

-Es un asunto privado entre partes, habrá que negociar.

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Adiós a la ilusión

La última reparación del caserón obispal de Amor de Dios data de 1856. Las vigas han sido examinadas por un "patólogo de la madera". Hay serias deficiencias, creen los propietarios. "No les hemos dicho que se vayan, pero si no se van no se puede arreglar nada", explica la gerente.

"Nadie me ha hecho caso", se enfada, harto de denuncias, el director de la academia. "La ilusión se me va", suspira al fin Bourio, que se precia de haber introducido a Maurice Béjart en España. Oficial de artillería y requeté convicto, lo dejó todo por el baile. "El caqui no me sentaba bien", alega. Estudió cine con Juan Antonio Bardem y Luis García Berlanga, pero prefería llevar la contabilidad de la compañía de Luisillo.

Brigada urgente

J. C. S., Edificación Deficiente. Así se llama oficialmente el departamento municipal de ruinas urbanas. Fernando Macías, su responsable, hojea el expediente de Amor de Dios. En febrero de 1989, la Gerencia de Urbanismo decretó la reparación urgente del inmueble. Había ocho puntos del edificio que necesitaban consolidación: "Desplome de zócalos de la fachada, hundimiento en una cornisa." desglosa Macías.

El Ayuntamiento impuso una multa de 25.000 pesetas a los propietarios por incumplir la orden de reparación y les abrió un expediente sancionador. Luego siguió un cruce de correspondencia con peticiones de prórroga y advertencias municipales. Pero los arreglos nunca llegaban. Hasta el 5 de marzo de 199 1, cuando los bomberos practicaron una reparación de emergencia para evitar la rotura de un tabique en la primera planta. El Ayuntamiento no aguardó más y en junio de ese mismo año mandó a una brigada de obreros. "Ejecución sustitutoria" reza en el expediente, "ante la pasividad de los propietarios". Las arcas de la Casa de la Villa desembolsaron 750.000 pesetas.

"Siempre les decimos lo mismo; que rehabiliten ya sin esperar a la licencia, que ya les llegará. Eso sí, nadie ha pedido declaración de ruina", relata Macías.

A veces, el vacío legal propicia más demoliciones que la piqueta maciza.

Sobre la firma

Juan Carlos Sanz

Es el corresponsal para Oriente Próximo en Jerusalén desde 2015. Antes fue jefe de Internacional. En 20 años como enviado de EL PAÍS ha cubierto conflictos en los Balcanes, el Magreb, Irak y Turquía, entre otros destinos. Es licenciado en Derecho por la Universidad de Zaragoza y máster en Periodismo por la Universidad Autónoma de Madrid.

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