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ESPACIO

La continuidad de la política espacial europea, en el aire

La resolución final del Consejo de la Agencia Europea del Espacio (ESA), hecha pública ayer tras dos días de largas reuniones, deja en el aire dos cuestiones fundamentales: quién va a pagar la continuidad de los proyectos qué va a pasar con el laboratorio espacial Columbus. El comunicado es optimista porque celebra que los diversos países hayan dado el visto bueno a "una resolución que permite poner en marcha el desarrollo de los programas aprobados en el curso de la reunión de nivel ministerial que tuvo lugar en Granada en noviembre de 1992". Varios de estos programas están centrados en el medio ambiente, como el Envisat, de observación de la Tierra y el Metop, de meteorología y climatología. Los otros son los centrados en las telecomunicaciones y los proyectos que se engloban ahora bajo el. nombre de Hermes. Queda fuera el Columbus porque no se ha concretado nada a la espera de lo que decida Estados Unidos respecto a la estación espacial Freedom, a la que se engancharía el laboratorio europeo. Todo lo relativo al Columbus se volverá a discutir el 4 de mayo en París.Los 13 países miembros determinaron las cantidades que se atribuyen este año a cada uno de los programas, y todos los países se han comprometido a respetar la globalidad de los créditos concedidos, pero no han sido capaces de fijar el porcentaje que asume cada cual, decisión que deberán tomar antes del próximo 20 de junio. Para no frenar totalmente a la industria, se dedicarán 159,5 millones de ecus al Columbus (22.000 millones de pesetas), 90 millones para la plataforma polar, 60 millones para la colaboración con Rusia, 40 millones para la misión Envisat y 90 para el satélite de comunicaciones espaciales DRS. Por último, los estudios englobados bajo el nombre del antiguo proyecto de transbordador Hermes, dispondrán de 50 millones de ecus.

Para el director general de la ESA, Jean Marie Luton, el balance global de la reunión tiene que ser forzosamente optimista, ya que todos los países están de acuerdo en continuar manteniendo una presencia europea en el espacio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de marzo de 1993