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La empresa de un concejal del PP explota un aparcamiento que él promovió en su distrito

Miguel Cantos, concejal del Partido Popular y presidente de la Junta de Chamartín, es además un emprendedor garajista. El edil promovió con una fundación social, dependiente, como todas, de Asuntos Sociales, la ejecución de un aparcamiento privado en el distrito que preside. La fundación adjudicó la construcción del estacionamiento privado a una empresa, y ésta cedió la explotación de varias plantas a una sociedad constituida por Cantos, sus cuatro hermanos y un socio. El concejal que gestionó el aparcamiento y luego se benefició de él arguye que no está dispuesto a renunciar a sus negocios familiares. Admite los hechos y aclara: "Mis negocios están donde vivo, y son los que me dan la independencia".

La fundación Asilo de Santamarca disfruta de varios solares en el distrito de Chamartín en los que es posible edificar. Uno de ellos ha provocado este nuevo escándalo, que salpica a otro concejal del actual equipo de gobierno (tras los que han afectado a Enrique Villoria y Antonio Moreno).La fundación gestionó directamente con el presidente del distrito la solución urbanística a uno de sus solares edificables, situado en la confluencia de las calles de Pradillo y Marcenado. Las conversaciones se plasmaron en un convenio suscrito el 5 de abril de 1990 por varios representantes municipales -uno de ellos, Miguel Cantos- y de la fundación.

En la cuarta cláusula del convenio se especificó que el Ayuntamiento daría carácter preferente a la tramitación de la licencia de obras a cambio de obtener, gratis, una parcela verde situada frente a la sede de esta institución. La licencia se resolvió en sólo dos meses.

Una parcela gratis

Cantos indica que gracias a su actuación, el Ayuntamiento consiguió, sin ninguna contrapartida, una parcela valorada en el mercado en 68 millones. El municipio, efectivamente, ganó espacio verde y aumentó en 588 el número de plazas de garaje disponibles, pero el concejal también obtuvo beneficios directos de la operación.La Fundación Asilo de Santamarca necesitaba el dinero para reformar el colegio en el que se imparten clases a niños sin posibilidades económicas. El aparcamiento fue la excusa: la fundación vendió su opción sobre este solar a la empresa Alquiler y Rehabilitación de Viviendas (Alrevisa), que adquirió el derecho de superficie por 75 años.

No hubo concurso. El edil entiende que la fundación es una sociedad privada y que puede hacer lo que quiera.

Alrevisa, a su vez, cedió más tarde el derecho de explotación del aparcamiento en varios paquetes y plantas. Uno de ellos, que se corresponde con la mitad del valor del aparcamiento, se entregó por 125 millones a la sociedad Auto Lavado, SA. Otro 44% (22% del total) se concedió por 55 millones a Talleres, Aparcamientos y Garajes SA (Tagasa).

Tagasa es propiedad, según documentos de los registros mercantil y de la propiedad, de Miguel Cantos Hernández, sus cuatro hermanos y un socio, Patricio Sacristán. El 6% restante (3% del total) lo adquirió por siete millones y medio directamente el concejal, para equipararse en el control de la instalación con su socio y sus hermanos, que disponen de participaciones menores.

Cantos admite que ha efectuado este negocio -del que lleva beneficiándose un año con los ingresos que le proporciona el alquiler de las plazas rotatorias-, pero señala que es perfectamente compatible con la presidencia de la Junta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de marzo de 1993

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