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Costa Rica estudia una intervención armada contra los antisandinistas que ocupan la embajada de Nicaragua

El presidente de Costa Rica, Rafael Ángel Calderón, no descarta una intervención de los cuerpos policiales de su país contra los tres contras que desde el lunes retienen a 18 personas en la sede de la Embajada de Nicaragua en San José, la capital costarricense. Las negociaciones con los secuestradores se hallaban ayer paralizadas después de que los integrantes del comando, que han exigido un rescate de seis millones de dólares, comunicasen que sólo saldrán de la legación "victoriosos o muertos".

La presidenta de Nicaragua, Violeta Chamorro, condenó ayer el asalto a la embajada de este país en Costa Rica y lo calificó como "un acto de terrorismo". Es la primera vez que la presidenta de Nicaragua enjuicia de forma pública la ocupación de la embajada tras cumplirse 48 horas desde que se produjo. Los representantes de Managua, el ministro de Gobernación, Alfredo Mendieta y el viceministro de Exteriores, José Pallais, llegaron a San José en una avioneta proporcionada por Costa Rica para colaborar con el cardenal nicaragüense Miguel Obando y Bravo, en las gestiones con los secuestradores que están encabezados por el ex dirigente de la contra, José Manuel Urbina Lara.Los asaltantes exigen la renuncia del ministro de la presidencia de Nicaragua, Antonio Lacayo, y del jefe del Ejército, Humberto Ortega, además del pago de unos seis millones de dólares (unos 700 millones de pesetas). En un primer contacto mantenido por el cardenal Obando y Bravo en la noche del martes con los integrantes del Comando Yolaina, éstos se negaron a aceptar la propuesta de Costa Rica y Nicaragua para que las negociaciones continúen en otro lugar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de marzo de 1993