No hay alicientes
El mercado va a mantener la incógnita sobre su orientación inmediata hasta el final, lo que significa que ayer se evitó romper directriz alguna y que todo sigue en el alero. La subida que registró el índice al cierre del mercado impidió que la caída que se registraba durante la mañana inclinó la balanza del lado de las pérdidas, una situación que habría dado paso a un recorte inmediato. La salvación llegó con la apertura de Wall Street, esta vez al alza, y que permitió al mercado español recuperar la rebaja que le impuso aquella bolsa en la sesión del pasado martes. Para los operadores, las cuentas están bastante claras, ya que aquel día se restaron un par de puntos que ayer se recuperaban, puesto que entre la caída máxima del día, un punto, y el resultado final, da exactamente esa cifra.El volumen negociado superó los 12.000 millones de pesetas, una cifra que se queda en muy poco si se tiene en cuenta que más de la mitad la contratan sólo cinco valores, pero que si se amplía el cálculo se llega a un 80% para diez valores.
Alta concentración del negocio y ausencia de presiones importantes son las dos variables que definen a un mercado que sobrevive sin aliciente alguno. El índice subió 1,01 puntos, el 0,43%, y el Íbex 35 ganaba también ese mismo porcentaje.


























































