Los préstamos morosos
del conjunto del sistema crediticio se situaron a finales de octubre de 1992 en 2,6 billones de pesetas, tras aumentar en 105.300 millones en ese mes, según datos del Banco de España. El incremento acumulado en los 10 primeros meses del año fue de 715.900 millones, lo que refleja una evolución más negativa que en 1991.


























































