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El PP pIanteará privatizar Argentaria, Repsol y Endesa y la explotación de servicios de Renfe

El PP cerrará en su próximo congreso de febrero el programa electoral, que concede a las cuestiones económicas la mayor importancia. Además de una reforma de las tablas del Impuesto sobre las Rentas de las Personas Físicas (IRPF), la plataforma de gobierno pondrá el acento en el control del gasto público, mediante una simplificación de la estructura administrativa, en la lucha contra el fraude fiscal y en una política de privatización y desregulación de sectores hasta ahora bajo control estatal. Aunque existe aún un debate interno sobre la conveniencia de incluir una lista pormenorizada de empresas estatales a privatizar, muchos criterios están ya perfilados.

Los expertos del PP consideran claramente privatizables la eléctrica Endesa, la petrolera Repsol, el grupo bancario Argentaria -las tres empresas más rentables de las que controla el Estado- y la compañía aérea de bandera Iberia. Se muestran favorables a separar la infraestructura ferroviaria de la explotación del servicio que presta RENFE y consideran que Correos ha sufrido ya una privatización de hecho de parte de sus servicios más rentables, por las empresas de mensajería.En cuanto a la sanidad, el programa del PP contemplará la posibilidad de introducir factores de competencia entre los hospitales públicos, basados en la libre elección de médico y de centro asistencial. Respecto a la minería asturiana, el PP niega de forma tajante que su política vaya a ser el cierre de minas.

Para Luis Gámir, ex ministro de Adolfo Suárez y responsable de cuestiones económicas en la Ejecutiva del PP, hay una razón fundamental para abordar un plan de privatizaciones. "Debemos buscar un reequilibrio entre el peso del Estado y la sociedad", afirma. Gámir cree que el Estado debe cumplir sus deberes constitucionales en Educación, Sanidad e insfraestructuras públicas y luego plantearse en qué tiene el Estado "ventaja comparativa" sobre el sector privado.

Ley de bases

"Por qué tiene que competir el Estado en el mercado de las empresas constructoras, cuando las privadas han demostrado que son eficaces", se pregunta el ex ministro centrista. Según Gámir, los motivos por los que una empresa se encuentra en el sector público en España son muy variados y pueden reducirse a "una socialización de las pérdidas de un determinado empresario con influencia en el INV. El PP pretende revisar la situación a fondo y definir en una ley de bases en qué sectores debe estar el Estado y en cuáles debe ir cediendo su participación.

La ponencia sobre privatiza

ciones no estará cerrada hasta

enero. En cambio, existe pleno

acuerdo sobre la metodología. El PP se comprometerá a realizar el proceso bajo control parlamentario para evitar dudas de amiguismo y sospechas de manejo de información privilegiada como las que rodearon, según el secretario general del partido, Francisco Alvarez Cascos, la venta de paquetes minoritarios de acciones de Repsol o la reprivatización de Rumasa.

Los criterios manejados hasta el momento por la dirección del PP para la elaboración del programa son los siguientes:

Argentaria. Claramente privatizable. Argentaria es una corporación que posee el 68% del Banco Exterior y el 100% de la Caja Postal de Ahorros, el Banco Hipotecario, el Banco de Crédito Agrícola y el Banco de Crédito Local. En marzo pasado controlaba el 15,6% de la inversión crediticia en España. En el primer semestre del año, con un balance total de 9,4 billones de pesetas, consiguió 50.211 millones de beneficios antes de impuestos.

Repsol. Claramente privatizable. Repsol, SA, es el principal grupo petrolífero español y la cabecera de un grupo industrial al que pertenecen, además de las empresas con la denominación matriz, Campsa y Petronor. Con un activo total de 1,269 billones de pesetas y una plantilla de 20.848 empleados, obtuvo en 1991 70.170 millones de beneficios después de impuestos.

Endesa. Claramente privatizable. Es la novena empresa del país por ingresos totales y la primera eléctrica. Con 6.703 empleados y unos activos totales de 1,143 billones de pesetas, obtuvo el año pasado un beneficio neto de 80.175 millones.

Iberia. No hay circunstancias limitativas para su privatización. El PP considera que las bonificaciones en las tarifas insulares pueden continuar sin mantener el control público de la empresa.

Renfe. El PP cree que deben segregarse la red ferroviaria y, por otra parte, la prestación y explotación de servicios. "Igual que las carreteras las hace el Ministerio de Obras Públicas y los coches son privados", afirma Álvarez Cascos. Según ese modelo, la red sería financiada por el Estado, mientras la explotación se financiaría con las tarifas.

Correos. Los populares afirman que parte de los servicios de Correos han sido privatizados por vía de hecho a través de las empresas de mensajería. "Una prueba de que el ciudadano acepta pagar más si se le garantiza la eficacia del servicio", según Álvarez Cascos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de diciembre de 1992

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