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Brutal carga policial contra centenares de comerciantes en la Puerta del Sol

Agentes del Cuerpo Nacional de Policía, provistos de material antidisturbios, cargaron ayer contundentemente contra centenares de pequeños empresarios congregados en la Puerta del Sol, donde protestaban contra la apertura de los grandes almacenes en los días festivos. Un grupo de comerciantes amenazó con cerrar unos grandes almacenes situados en la calle de Preciados, momento en el que las fuerzas de seguridad intervinieron. Siete personas resultaron heridas, dos de las cuales fueron hospitalizadas.

La protesta de los comerciantes madrileños contra la normativa de alquileres de locales contenida en el decreto Boyer y la actividad comercial en los días festivos fue conflictiva desde el primer momento. A las 11.30, la masiva afluencia de manifestantes -unas 5.000 personas- motivó que desbordaran el recinto que les habían reservado en la Puerta del Sol. Los concentrados retiraron las vallas e invadieron la calzada.Al instante, comenzaron los gritos, y la policía lanzó su primera carga -en las inmediaciones de la sede del Gobierno de la Comunidad de Madrid-, en la que resultaron heridos el propietario de una tienda de Fuenlabrada, Antonio Varas, y un comerciante de Parla no identificado. La intervención de los agentes encrespó los ánimos de los congregados.

Posteriormente, un grupo de comerciantes se encaminó hacia unos grandes almacenes de la calle de Preciados, cuyas puertas pretendían cerrar. El cerco policial les cerró el paso. Pero cuando intentaban traspasar la barrera de seguridad se produjo una avalancha humana, y los agentes cargaron, esta vez, con inusual dureza. Cuando los comerciantes retrocedían, encajonados en una calle cerrada al tráfico, se resquebrajaron los cristales del escaparate de la tienda de discos de El Corte Inglés. En medio del tumulto, comenzaron a volar discos compactos y casetes, utilizados como armas arrojadizas contra la policía.

En este choque se registraron dos heridos de consideración, que fueron evacuados al hospital Gregorio Marañón en una ambulancia. Uno de los ingresados em el centro hospitalario es Tomás Benito Guerrero, propietario de una frutería. El otro es el comerciante del distrito de Vallecas José López de Lucas. Ambos fueron atendidos de conmoción cerebral, heridas y contusiones. Poco después de las seis de la tarde fueron dados de alta, informa Efe. El alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano, visitó a los dos heridos. "Ha sido una masacre". "Nos han pegado indiscriminadamente". Eran algunas de las respuestas que se oían entre los empresarios airados. Uno de ellos, Cristóbal Rus, propietario de una tienda en la calle de la Magdalena, en el centro histórico de la capital, aseguró que la policía debería de proteger todos los comercios de la misma forma en que protege los grandes almacenes. "Si así ocurriera, no habrían robado mi tienda siete veces", espetó. Jesús Pérez, un tendero del municipio de Tres Cantos, afirmó que no había visto actuar con tal dureza a la policía desde hacía muchos años.

El vicepresidente de la Confederación de la Pequeña y Mediana Empresa (Copyme), Salvador Bellido, anunció que denunciará ante la Delegación del Gobierno los hechos ocurridos en la Puerta del Sol. "La actuación policial ha sido desmedida y brutal", aseguró, antes de acusar a los agentes de haber provocado a los comerciantes: "La policía comprimió en un espacio pequeño a los manifestantes".

Tras los altercados ocurridos al mediodía, las fuerzas de seguridad montaron dos cinturones de seguridad en la calle de Preciados. Los comerciantes se volvieron a concentrar frente al cordón policial, con gritos que exigían el cierre de todas las grandes superficies durante los días festivos. Un helicóptero sobrevoló la zona y desde el aire pidió a los comerciantes que se disolvieran.

Los incidentes de la Puerta del, Sol enfurecieron a los comerciantes, que anunciaron nuevas movilizaciones para impedir la apertura de los centros comerciales en domingo.

Además, los pequeños empresarios han asegurado que pedirán al presidente de la Comunidad de Madrid, Joaquín Leguina, que regule la actividad comercial, como en otras regiones.

Cierres de hipermercados

La protesta de los pequeños comerciantes se extendió ayer a otros puntos de Madrid. En el barrio de Villaverde, un grupo de tenderos se concentró en la zona de la Ciudad de los Ángeles y provocó el cierre del hipermercado Pryca. Muchos de los congregados penetraron en el interior del establecimiento y llenaron los carros de compra con productos que luego abandonaron frente a las cajas registradoras. En el municipio de Móstoles, otro grupo de comerciantes intentó cerrar el hipermercado Continente.

El presidente de la Confederación de Pequeños Empresarios de Madrid, Primitivo Sanz, anunció ante los comerciantes que 1993 será el año de la "insumisión fiscal", informa Efe.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de diciembre de 1992

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