Los padres de la embarazada alemana clínicamente muerta hablan de "chantaje"

Los padres de la joven alemana embarazada, clínicamente muerta, que fue mantenida con vida artificial a fin de poder dar a luz a su hijo, han acusado a los médicos de haber ejercido sobre ellos un "chantaje" para conseguir su consentimiento, según publica la revista Stern.

Los médicos de D'Erlangen han mantenido con vida artificial durante más de un mes a Marion Ploch, de 18 años, cerebralmente muerta como consecuencia de un accidente de automóvil. El experimento concluyó el día 16 de noviembre pasado por un aborto espontáneo en el cuarto mes de gestación.

El caso suscitó una gran polémica en Alemania. Los opuestos al experimento trataron a los médicos de "nazis", acusándoles de una experiencia inhumana e indigna. El jefe médico de D'Erlangen, Johannes Scheele, afirma: "No lo habríamos hecho sin el acuerdo de los padres".

"Lo sucedido no tenía que haber pasado nunca", afirma la madre de Marion, Gabriele Ploch. Los primeros días, explica, "vimos a unos 20 médicos y todos decían cosas distintas". Una semana después del accidente, Ploch pudo encontrar al responsable del servicio. "Él nos dijo de otros casos en los que habían nacido niños con buena salud de madres cerebralmente muertas, y afirmó que nuestro bebé tenía al menos un 50% de posibilidades".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0025, 25 de noviembre de 1992.

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