México intenta evitar que Clinton vete el tratado pactado con Bush
El Gobierno mexicano ha iniciado conversaciones con el equipo presidencial de Bill Clinton para que éste de su consentimiento a la firma, antes de que termine el año, del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre México, Canadá y EE UU, actualmente en proceso de discusión y análisis por el Congreso estaodunidense. La firma, caso de obtenerse esta garantía, se llevaría a cabo con Gorge Bush todavía en el poder.México pretende así asegurarse el texto tal como lo pactó con la Administración Bush y evitar una eventual renegociación a partir de enero, contraria a sus intereses, con el. nuevo inquilino de la Casa Blanca, quien en su campaña puso ciertas objecciones al acuerdo y que se enfrentará tras su toma de posesión a todo un plan de reflotación de su economía.
[Precisamente ayer, el presidente electo de EE UU, Bill Clinton, insistió en que no se precipitará en tomar decisiones económicas clave. Clinton afirmó, según Reuter, que celebrará una reunión con hombres de negocios y economistas para afrontar el periodo de transición y conseguir asesoramiento].
El presidente Carlos Salinas de Gortari sostuvo la semana pasada su primera conversación telefónica con Bill Clinton, en la que quedó claro el apoyo de este último al TLC. Sin embargo, Clinton, que hizo votos "por una feliz instrumentalización por ambas partes" de esta alianza, no entró en detalles sobre las objecciones que, en materia laboral y de medio ambiente, viene manteniendo sobre el texto pactado por Bush.
Evitar una congelación
México pretende evitar que el Congreso estadounidense, que el 17 de dicembre concluye su plazo para reexaminar el texto, congele la firma del acuerdo hasta la toma de posesión del nuevo presidente. Ello le permitiría negociar paralelalmente con Clinton las objecciones que los demócratas han hecho sobre el TLC, sin tener que tocar el texto ya pactado con Bush.Clinton desea que México convalide su política de defensa del medio ambiente con la de EE UU, de manera que las empresas norteamericanas que se desplacen al país vecino no se salten las normas mediomabientales en este caso fuera de sus fronteras. También espera que las leyes laborales mexicanas sean más exigentes y no permitan un éxodo de empresas norteamericanas a este país.
Lo ideal para el presidente Salinas es que el TLC se firme entre el 17 y el 23 de diciembre y sobre esas fechas ha puesto a trabajar a su diplomacia.


























































