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Craxi señala a Amato como su sucesor al frente de los socialistas italianos

Bettino Craxi, secretario general indiscutido del Partido Socialista Italiano (PSI) durante los últimos 16 años, pero sometido a la fuerte contestación interna que su ex delfín Claudio Martelli promueve desde hace dos meses, ha señalado al actual primer ministro, Giuliano Amato, como la persona idónea para sustituirle al frente del partido."Cuando un político, un exponente de un partido, llega a primer ministro en una democracia, es evidente que en ese mismo momento asume un liderazgo que afecta a la función del partido, la responsabilidad del partido, incluso hacia afuera. Y yo le he ayudado, sabiéndolo perfectamente", afirma Craxi, en referencia a Amato, durante una entrevista grabada por Tele 5, de su amigo Silvio Berlusconi, que se emite esta noche.

A la pregunta de qué hará en el futuro, Craxi responde: "Siempre he tirado del carro, y continuaré haciéndolo". El líder del PSI, deteriorado por haberse aferrado a una estrategia de alianza con la Democracia Cristiana que salió malparada de las últimas elecciones y, sobre todo, por el escándalo de la corrupción en Milán, hasta ahora feudo político del líder socialista, ya había sugerido días atrás que podría dejar la secretaría nacional de los socialistas, aunque ello no querría decir en modo alguno que se jubilaría como político.

Congreso socialista

Otra cosa que Craxi ha dejado claro en días pasados es que se retirará cuando él quiera, y que no está dispuesto a atender a las demandas de dimisión inmediata que se le han formulado desde el área de Martelli.

Su anuncio de ayer va en esa misma línea, ya que el líder socialista no previó plazos para dar el relevo a Amato.

Queda, pues, en pie la afirmación hecha por Craxi pocas horas antes de que la actual dirección del PSI se mantendrá intacta hasta el congreso que el partido deberá celebrar el año próximo.

Amato, por su parte, no puede dejar en breve plazo la dirección de un Gobierno que ayer volvió a rozar la crisis por las desavenencias internas en torno al plan de privatizaciones.

El actual primer ministro italiano había sido señalado también por Martelli -actual ministro de Justicia-, como el sucesor ideal de Craxi, pero la designación pública que éste hará hoy no está llamada a calmar el enfrentamiento abierto en el partido. En la misma entrevista grabada por Tele 5, el líder del PSI habla despectivamente de "presuntos Clinton italianos, que han envejecido mal y son líderes frustrados", en referencia innegable a Martelli, que se propone renovar el Partido Socialista para convertirlo en el aglutinante de una nueva izquierda laica en Italia.

[Por otra parte, cuatro personas, entre ellas un empresario de la construcción que se negó a pagar una extorsión, fueron asesinadas ayer en tres atentados de tipo mafioso ocurridos en las ciudades de Foggia, Castellammare y Viadana, informa Efe.]

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de noviembre de 1992