La Guardia Civil identifica al asesino de la ama de Vilalba y estrecha el cerco para detenerlo

Los investigadores del asesinato de la niña de nueve años María del Carmen Rivas López, en la villa lucense de Vilalba, han conseguido identificar a José Real López, como presunto asesino. El perfil del supuesto criminal coincide con las características apuntadas por el juez instructor, Miguel Pérez Moreno: es un vecino de la zona, ex preso, quizá por un delito similar, y con una personalidad psicopática. Ayer, mientras más de 6.000 personas asistían al sepelio de la niña, la Guardia Civil centraba sus esfuerzos en "estrechar el cerco" y confiaban en una pronta captura del homicida.

La calificación del juez es, no obstante, poco novedosa, porque los datos que él mismo reveló tras la autopsia practicada a los restos de la niña permiten establecer que el asesino, después de violarla, la mató, asestándole 10 golpes en la cabeza con un arma blanca muy pesada, cinco cuando estaba de pie y los otros cinco cuando se desplomó en el suelo. Posteriormente, se cercioró de. que estaba muerta estrangulándola y roció el cadáver con aguafuerte (ácido nítrico diluido). [El lunes, la versión que circulaba difería en que el asesino primero habría estrangulado a la niña y luego se habría ensañado a golpes con el cadáver].

El magistrado expresó ayer su confianza en que los análisis forenses aporten datos concluyentes para el éxito de la investigación.

Un sospechoso

El diario lucense El Progreso, citando fuentes de la investigación, aseguraba ayer que J. F. P., condenado a 25 años de prisión en 1980 por violar y asesinar en la ciudad de Lugo a Marie Claire Paredes Rivas, de siete años, no regresó a la prisión de Porixe (entre Vilalba y Lugo) el pasado jueves 16, un día después de la desaparición de María del Carmen Rivas, tras un permiso que le fue concedido junto con otro recluso.

Pero el director de la prisión desmintió ayer enérgicamente que J. F. P. hubiese disfrutado nunca de un permiso. La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias también ha negado que dicho recluso esté o haya estado por esas fechas disfrutando de un permiso.

Según diversas fuentes policiales, el sospechoso número 1, al que busca intensamente la Guardia Civil, se llama Real López, que salió recientemente de la prisión de Lugo, donde estuvo encarcelado bajo la acusación de una violación cometida en 1986. Su detención, se asegura, parece próxima.

Ayer, unas 6.000 personas asistieron en silencio al entierro de la pequeña María del Carmen en el cementerio de Goiriz. Los aproximadamente seis kilómetros de recta que unen la parroquia con Vilalba estaban ocupados por una caravana continua de coches.

Los dos altozanos que bordean la carretera en el lugar donde confluye el desvío que conduce a la casa familiar de la víctima estaban ocupados por un compacto bloque expectante de personas en silencio.

Un brigada de la Guardia Civil, integrante de los numerosos efectivos destinados a poner orden durante el sepelio, murmuraba a un vecino de Vilalba: "Espero que lo encontremos pronto, porque si no...".

La ceremonia fue oficiada por el obispo de MondoñedoFerrol, monseñor José Gea Escolano, quien leyó una carta del arzobispo, Antonio Rouco, en la que pide que "no haya nunca más niños amenazados, maltratados, vilipiendiados, agredidos o asesinados en ninguna parte del mundo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 22 de septiembre de 1992.

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